domingo, junio 16, 2024
El túnel del tiempo

VICTORIA ABRIL

“JESUCRISTO NO DIJO QUE…

¡NOS ARMÁRAMOS LOS UNOS CONTRA LOS OTROS!”

Si bien, al ser criticada tras ser noticia de todos los telediarios, rectificó inteligentemente, pidiendo disculpas al matizar lo que dijo, la incombustible Victoria –una vez más-, su conocida sinceridad, remarcó su bien conocido perfil de mujer dueña de una gran libertad a la hora de decir lo que piensa en cualquier lugar y circunstancia.

Quienes dirigen ALGENTE  la entrevistaron en varias ocasiones y ella, amablemente, posó en su dorada juventud para nuestra directora, luciendo diferentes modelitos de temporada en la boutique ‘Godelia’ que entonces era una de las tiendas favoritas de las artistas.

Entonces, además de mostrarnos su gran fotogenia, nos habló de sus secretos para estar guapa, además de –como decimos- sincerarse acerca  de cómo veía  a “esta sociedad en la que vivimos y en la que habría que cambiar ¡tantas cosas!”.

Victoria, entre pose y pose donde se mostraba radiante y feliz por la cantidad  de ofertas que tenía y que, lógicamente,  marcarían su merecido futuro como actriz, tras la oportunidad que le dio Chicho Ibañez Serrador como azafata del popular “Un dos tres”, comenzó diciéndonos:

“Para estar en forma, desde las diez de la mañana, empiezo con mi baile y con mi gimnasia ¡todos los días! Dedico seis horas diarias a ello pues pienso que este es el primer y principal cuidado de belleza   ya que consigo, con esta férrea disciplina, que toda la sangre y todos los músculos, se pongan en movimiento”.

Sobre su alimentación, nos comentó:

“Tiene que ser una alimentación adecuada: carne, pescado, sí, pero mucha verdura y alejándonos todo lo posible de las grasas y los azúcares aunque, en esto, voy un poco a remolque ya que el cuerpo –por el gran desgaste físico que tengo cada día-me pide dulces y  eso no es aconsejable. Lo cierto es que hay que obtener uno de los más grandes secretos naturales de belleza al cumplir con un régimen alimenticio que no tire por la borda todas las horas que empleamos en el baile y la gimnasia”.

También nos habló de su hábito más agradecido:

“El de acudir a una sauna dos veces por semana y no dejar pasar ni una sola noche a la hora de zambullirme en la tina –así se expresó, textualmente- además de darme cremas para ayudar a que mi piel respire mejor…Cremas a base de algas, hierro y ácidos. Las necesito porque todas las mañanas, más que nada en invierno, claro, voy en moto al gimnasio y el frío que paso resecaría demasiado mi piel”.

Antes de despedirnos, por supuesto que nos habló de su mayor deseo como ser humano:

“Que se cumpla una eterna y casi mágica fórmula que el hombre está buscando desde su creación, como es la integrada por la paz, la alegría y la solidaridad –dijo y subrayó su mayor anhelo: ¡Que por una vez, todos, aprendiéramos a vivir en armonía!. Porque cuando este señor llamado Jesucristo –agregó literalmente- dijo aquello de…  ‘¡Amaros los unos a los otros!’,  no le supimos escuchar bien ya que, tal como está el mundo, parece que hubiésemos entendido que nos ‘¡Armáramos los unos contra los otros!’”.

Como decíamos, esta Victoria Abril de su juventud, es la misma que nos visitó recientemente con motivo de los Feroz: Simpática, dicharachera, imprevisible, ocurrente y, sobre todo: libre como el viento…

                                                                                                  ©Bayres/ALGENTE

                                                                                           fotos©Liliana Cozzi