sábado, marzo 2, 2024
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Verónica Dulanto: “Nada es gratis en esta vida…

Verónica Dulanto, además de tener tablas profesionales, posee un estilo directo y se muestra cada tarde con una imagen que “engancha”.

Nos recibe con su simpatía habitual…

¿Feliz con tu presente profesional?

Muy feliz. El año que acaba de finalizar, me ha dado muchas alegrías a nivel profesional. Ha sido un año de muchos cambios en Mediaset y estoy muy agradecida de que hayan contado conmigo. En septiembre me tocó a mí despedir ‘Ya es Mediodía’, después de cinco años en la parrilla y en octubre me incorporé a ‘Cuatro al Día’. Es un equipo fantástico, muy trabajador, que se deja la piel cada día, en cada programa, para ofrecer la mejor información al espectador. Y además he tenido la suerte de tener a Fernando Díaz de la Guardia como compañero de batallas… No nos conocíamos personalmente, pero hemos hecho «match» enseguida. Es un gran profesional. ¡También este año he sido, como sabéis, la encargada junto a Christian Gálvez de haber pasado la Nochebuena y la Nochevieja con todos vosotros! ¡Las galas de Navidad con muy buena música y mucha diversión! Así que, disfrutando a tope del presente, ¡¡claro que sí!!

Antes de que lograra protagonizar sus propios espacios, Verónica -entre otros logros- formó parte durante años del equipo del programa de Ana Rosa y hoy, por esas ‘piruetas’ de la vida profesional, coincide con ella en franja horaria, siendo, por tanto-aunque se trate de la misma cadena- competencia.

¿Te preocupa que tu programa coincida con el de Ana Rosa Quintana?

Tú lo has dicho… caprichos del destino… Pero no, no nos preocupa porque el público de un programa y otro no tienen nada que ver. Es cierto que hay momentos en los que la actualidad manda y es un contenido que verás en «TardeAR» y también en «Cuatro al Día» (y en el resto de programas). Pero la diferencia radica en la manera en la que le cuentas al espectador esa información… en «cómo se lo vendes». Y aquí cada programa tiene un estilo muy marcado y muy diferente. 

Después llegaría, además de “Ya es mediodía”, un espacio puntero como ‘En el punto de mira’.

¿Qué destacas de esa experiencia? ¿Prefieres el periodismo de acción o lo que haces ahora?

«En el Punto de Mira» marcó un antes y un después en mi carrera profesional. Nunca hasta ese momento había hecho periodismo de investigación. ¡Y bendito el día en el que aterricé ahí porque descubrí una rama del periodismo apasionante! Creo que la clave del éxito de «En el Punto Mira», además de contar temas muy potentes e interesantes, estaba también en personalizar los reportajes poniéndole cara a cada uno de los reporteros. Nosotros éramos lo que nos poníamos en primera fila… los que nos hacíamos preguntas, los que nos enfrentábamos a «los malos» pidiendo explicaciones y los que tratábamos de llegar hasta el fondo de la cuestión. Fíjate que a día de hoy todavía hay gente que me pregunta que cuándo va a volver y que me siguen mostrando su cariño porque les encantaba verme en esa faceta de reportera «intrépida». ¡“En el punto de mira” me dio muchas alegrías, pero también exigía mucha dedicación…y a veces era complicado compaginar la vida personal con la profesional! En cualquier caso, ojalá vuelva algún día porque es un gran formato. Me gustan muchísimo las dos cosas, pero creo que esa etapa de reportera ya la he cubierto con creces. Ahora estoy en esta otra faceta, la de presentadora donde estoy disfrutando y aprendido muchísimo. 

Por lo que sabemos, Verónica es muy familiar y le gusta preservar su intimidad: está casada y es madre de dos hijas de 9 y 12 años.

¿Qué nos dices de quienes con tal de salir en los papeles hacen lo que sea por ‘un minuto’ de gloria, es decir: todo lo contrario, a lo que haces tú?

No me gusta exponer a mi familia en redes sociales ni en ningún sitio. Esa parcela, la de la intimidad, la cuido mucho. Respeto a quienes lo hacen, por supuesto, pero no va conmigo.

Y respecto a la parte profesional, tú lo has dicho, un minuto de gloria es eso… 60 segundos que se esfuman y quedan en nada. Lo mío ha sido pico y pala… poquito a poquito… con esfuerzo, con dedicación, con aprendizaje, con paciencia… Es el resultado de casi 23 años en la profesión. 23 años empezando desde abajo, desde 0. Y es como mejor saben las cosas, sabiendo que nadie me ha regalado nada y que todo ha sido fruto de mi perseverancia, constancia y pasión por mi profesión. Evidentemente en el camino tiene que haber personas que crean en ti, que vean potencial y que te den la oportunidad de demostrarlo. 

Al menos sí podrás hablarnos de la gran admiración que sientes por tu madre…

¡Qué te voy a decir yo de mi madre! Mi madre lo es todo. He aprendido de ella muchas, muchas cosas (y lo sigo haciendo). Es una mujer que ha tenido que pelear mucho y muy duro porque la vida no se lo ha puesto nada fácil. Viuda desde los 35 años, tuvo que sacar adelante a 3 hijos sola y lo ha hecho con matrícula de honor. Y, sobre todo, desde que yo soy madre, pongo todavía más en valor todo lo que ha hecho por nosotros. No he visto en mi vida a una persona con más fuerza, con más garra, con más coraje que ella y con más ganas de comerse la vida. Tengo la suerte de haber heredado muchas cosas de ella porque nos parecernos mucho por dentro y por fuera. Para mí es todo un orgullo ser su hija… y suerte la mía de tenerla como madre. 

Siendo una niña , perdiste a tu padre: ¿Cómo recuerdas aquellos años de tu infancia?

Yo era muy pequeña, tenía solo 6 añitos. Y por suerte o por desgracia me pilló siendo una niña. Tengo muy pocos recuerdos de mi padre, la verdad. Sólo cuando veo fotos es cuando tu mente vuelve a ese lugar y te vienen «flashes» de esa situación. Cuando eres niño, te adaptas a las circunstancias porque no eres muy consciente de lo que ocurre a tu alrededor en un mundo de adultos. Tuve la mala suerte de crecer sin mi padre, pero gracias a mi madre que hizo un esfuerzo titánico para que el golpe fuera lo menos doloroso posible, sí tuve una infancia feliz. 

¿Y los años de tu adolescencia?

La adolescencia es una etapa de por sí complicada para cualquiera. Aún así, creo que fui una adolescente «normal» -contestó con una espontánea sonrisa y agregó: Me refiero a que siempre fui responsable con mis estudios, salía, me divertía… no le di grandes quebraderos de cabeza a mi madre. ¡Si me preguntas por mis hermanos, ese es otro cantar… pero eso os lo cuento en el próximo capítulo!

¿Alguna crítica destacable a la juventud actual?

Nunca se puede generalizar, pero lo que yo percibo a mi alrededor es una generación (parte de ella por supuesto) con poco espíritu de esfuerzo y sacrificio. Vienen con la lección demasiado aprendida de ciertas cosas cuando todavía les queda mucho camino por recorrer. Conocen muy bien cuáles son sus derechos, pero no sus obligaciones. Repito que no me refiero a la juventud en general, porque hay otros tantos que se parten el lomo teniendo incluso dos trabajos y que tienen mucho afán de superación y gran capacidad de trabajo. 

¿Mejor o peor que aquellos años más juveniles que te tocó vivir a ti?

Simplemente diferente. No sé si mejor o peor. Yo sólo sé que en mi casa siempre he visto y aprendido que nada es gratis en esta vida y que hay que currárselo. En mis primeros trabajos, no se me ocurría irme por la puerta la primera o quejarme por cualquier cosa a la primera de cambio. En lo que sí creo que ha cambiado y mucho es, por ejemplo, la manera que tienen ahora los jóvenes de relacionarse entre ellos. Nosotros no teníamos móviles, interactuábamos de otra manera, más cercana, por lo que creo que había también menos “peligros” debido a que no existían las redes sociales. Eso sí me da pena y a la vez que me preocupa porque yo ya tengo una hija en edad «preadolescente».

Diariamente -en ‘Cuatro al día’- repasáis la rabiosa actualidad:

¿Qué noticias son las que más te han impactado en estos últimos tiempos?

Impactado no… pero sí estamos viviendo un momento político muy convulso por lo que la gente demanda este tipo de información ahora mismo. Les interesa y les preocupa cuál va a ser el futuro inmediato de este país. 

¿Algo que decirnos sobre el ‘caso Daniel Sancho’?

Ha sido y sigue siendo un caso muy mediático que nos impactó a todos desde el primer minuto. Por el perfil de él, por ser su padre una persona muy conocida en nuestro país y por la crueldad del presunto crimen. Yo no soy quién para juzgar a Daniel Sancho. Sólo sé que aquí hay una sola víctima de todo esto y se llama Edwin Arrieta. Si finalmente un juez determina que Daniel Sancho es culpable, tendrá que pagar por ello. Los hechos en esta vida tienen consecuencias. 

Como mujer ¿cuál habría sido tu reacción de haber estado en la piel de Jennifer Hermoso?

Para saber qué habría hecho yo en su lugar tendría que haber vivido esa situación de una manera real. Es muy fácil decir «yo hubiera hecho esto o lo otro…» pero hay que verse en el papel. De lo que estoy segura es de que no me hubiera hecho ninguna gracia. Estaba absolutamente fuera de lugar. 

¿Qué tipo de vida haces al estar a diario en un programa en directo: 

te cuidas en las comidas, en las horas de sueño, en tus hábitos y costumbres?

Es cierto que ‘Cuatro al Día’ ha hecho que mis horarios de entrada y salida del trabajo cambien. Llego sobre las 12.30h (por lo que tengo las mañanas más libres y aprovecho para llevar a mis hijas al cole) pero salgo tarde, sobre las 9 de la noche. En cuanto a mis hábitos de comida, sigo la misma rutina que antes: suelo desayunar un café con leche, intento comer algo ligero (¡a veces no ehh, porque me entra un hambre atroz y como con los ojos!) y ceno sobre las 22.30 cuando llego a casa. ¡Y a pesar de que me gustaría poder dormir más horas por las noches, lo cierto es que soy nocturna y nunca tengo prisa por irme a la cama! -nos dijo y, volviendo a sonreír con ganas, añadió: claro que eso tiene sus consecuencias por las mañanas cuando suena el despertador…

¿Algo que hayas descartado de tu rutina ‘por culpa’ de “Cuatro al día”?

En realidad, no… Sí echo en falta poder estar un rato más con mis hijas cuando llego a casa. Pero no pasa nada, porque cuando llega el fin de semana ¡recuperamos!

¿Qué te sugiere el rostro triste de la Reina Emérita en su reciente 85 cumpleaños?

Me entristeció mucho cuando la vi. Al margen de que sienta simpatía por doña Sofía, en ese momento no estaba viendo a una reina… estaba viendo a la persona. A una mujer triste que lo único que quiere es ser feliz y pasar todo el tiempo que pueda con su familia lo que le quede de vida con sus hijos y con sus nietos. Son 85 años ya… y día que pasa, día que no vuelve. Hay que tener muy presente eso. 

¿A quién, universalmente hablando, te gustaría entrevistar?

Entrevistaría a Malala Yousafzai.

¿Qué le preguntarías a Putin?

A Putin le preguntaría si considera una verdadera casualidad que tantos opositores acaben muertos o maltrechos.

Para ti ¿qué es lo mejor de la vida? 

Lo mejor de la vida está en intentar exprimirla todo lo que puedas y compartir buenos momentos con los tuyos, con tu familia y con tus amigos. Para mí, sin lugar a dudas, lo mejor de la vida está en reírse, en divertirse, en viajar, en poder disfrutar de una buena cena, de una puesta de sol, de unas merecidas vacaciones, de planes improvisados, de buenas charlas sin mirar la hora, de disfrutar de tu trabajo, de que no suene el despertador por las mañanas, de hacer un plan de chicas con mis hijas, ¡de una escapada con mi marido… de tantas y tantas cosas! ¡Mi lista es infinita!

Por último, Verónica: ¿Podemos compartir contigo algunos de tus más caros deseos para el flamante 2024?

No me gusta pedir ni abusar. Pero ya que estamos, solo le pido a 2024 que se porte igual de bien que lo ha hecho conmigo 2023. No puedo pedir nada más. ¿¿¡Tampoco menos, eh!??

Virgencita, virgencita que me quede como estoy.

Ya lo vemos: Verónica Dulanto, dueña de un presente exitoso que sin duda la llevará a un merecido futuro profesional. A.@VERONICADULANTO / INSTAGRAM

                                                                                     Entrevista y fotos

                                                                              Julio Bonamino / Liliana Cozzi

                                                                                Coordinación: Nuria Santero 

©Bayres / ALGENTE