UN PORTERO CON HISTORIA

En este nuevo encuentro, nuestro incansable Caleidoscopio que viene y va por la amplia trayectoria mundial del deporte rey, nos traslada hasta Buenos Aires, primero y hasta Salamanca, después, en búsqueda de un comentarista deportivo que lleva toda una vida vinculado al fútbol pero que, a diferencia de muchos tertulianos que le acompañan en “El Chiringuito” de Pedrerol –por ejemplo- o que comparten veladas en algunos periódicos donde colabora o, sin ir más lejos, en nuestra propia ALGENTE donde nos honra, cada mes, con su pluma vertiendo sus conocimientos y opiniones en su columna “El fichaje”, atesora (como decimos: a diferencia de quienes hablan sobre fútbol en escaparates públicos) un enorme bagaje como profesional que es de este deporte y, en su caso, como cotizado guardameta que fue, dato que, seguramente las más jóvenes generaciones ignoran, escuchando sus opiniones sin saber que Jorge D’Alessandro (que es a quien dedicamos el Caleidoscopio de hoy), es dueño de un perfil que se ganó bajo los tres palos y que muchos de sus compañeros de redacciones o de platós, ya querrían para sí…

Dejando para otra ocasión su etapa como entrenador digamos que Jorge comenzó su carrera en el Club Atlético San Lorenzo de Almagro, de Argentina, valorada Institución que, entre sus actuales y más fervientes forofos admiradores, tiene a Viggo Mortensen y al mismísimo Papa Francisco…

Pues bien, buceando en su historial, nos tenemos que remontar al año 1968 cuando Jorge integraba ese histórico equipo que, entonces, fue bautizado como “Los Matadores” que mucho le debe a nuestro protagonista que compartió hasta el año 74 la época dorada de “el Ciclón” –como  es mundialmente conocido-, donde Jorge aportó su arrojo e infinidad de aciertos para con cuatro ligas de primera división.

Llegó a “tocar el cielo con las manos” en aquel equipo porteño, antes de emular e incluso superar sus actuaciones en su amado Salamanca…Pero recordemos de qué manera “aterrizaría” Jorge D’Alessandro en Salamanca, ciudad que adoptó de por vida y donde –encantado- vive en la actualidad…

Por aquellos años el San Lorenzo visitó España para enfrentarse a la Unión Deportiva Salamanca, con motivo del trofeo internacional San Juan de Sahagún. Fue cuando, tras su más que destacada actuación, este club español decidió hacerse con sus servicios, convirtiéndose así –a partir de entonces- en uno de los jugadores legendarios del club salmantino, ya que defendió su portería durante nueve temporadas –siete consecutivas- en Primera División habiendo sido titular indiscutible hasta que, tras un fuerte encontronazo, sufrió un desgarro en un riñón que finalmente le tuvieron que extirpar.

A pesar de las recomendaciones médicas, pasado un tiempo, regresó a los terrenos de juego hasta que, el 17 de mayo del 84, jugó uno de los últimos encuentros de su exitosa carrera defendiendo la portería de un combinado de futbolistas latinoamericanos enfrentándose al Barcelona.

Más tarde, con 35 años y después de rechazar ofertas para seguir en activo, decidió dar por finalizada su carrera como guardameta después de haber vestido la camiseta de la U.D. Salamanca en 234 partidos de Primera División, récord que aún sigue en pie.

Hoy, el querido y respetado Jorge D’Alessandro, es uno de los contertulios más cotizados al que (no hay más que verle “en acción” en estas otras “porterías” audiovisuales) le sobra clase y educación cuando tiene que entrecruzar opiniones con algunos colaboradores que no piensan como él ni que tienen semejantes tablas forradas de césped y de tardes memorables.