lunes, abril 22, 2024
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SUSANA GUASCH:

“El mal uso del VAR, me irrita”.

“El ‘caso Negreira’ es el mayor escándalo del fútbol español y mundial”.

“La Superliga piensa que ‘la tumba’ es seguir como está el fútbol.

“Bellingham, Vinicius y Griezmann, lo mejor de la liga”.

“¡Xavi todavía no se ha ido! A ver cómo acaba esto…”.

“Lo de Jennifer Hermoso fue un episodio lamentable y vergonzoso de nuestro fútbol.”

“De estar en el lugar de ella, hubiera montado el pollo a la primera”.

“Veo poco respeto a la familia”.

“Se han perdido valores que antes eran fundamentales”.

“Hemos ido para atrás como los cangrejos”.

“El machismo sigue existiendo”.

“Tuvimos un susto muy grande con mi hija pequeña…”.

“Es terrible el agujero negro en el que te metes dentro de un hospital… ¡Se para todo!”

Susana Guasch, en cada partido retrasmitido por Movistar+ hace que la gran teleaudiencia se centre en la seria trayectoria de esta periodista que, después de ‘kilómetros’ de tablas televisivas, marca una notable diferencia con otras antesalas periodísticas.

El telespectador valora su seriedad y su profesionalidad que es lo que le sobra a esta mujer que, además, regala -como también hizo con ALGENTE- amabilidad y simpatía al recibirnos para hablarnos de su presente, pero también de su pasado, incluso a partir de su niñez y de su adolescencia como toca a estas tan leídas páginas tituladas… “Aquellos maravillosos años”.

¿Cómo surgió tu pasión por el fútbol? -comenzamos preguntándole-.

Mi abuelo fue directivo del Sant Andreu (el equipo de mi barrio en Barcelona) y su hermano presidente del club y de la Federación Catalana. Somos una familia muy futbolera de siempre. En mi casa, desde que nací, el deporte mandaba en la tele, no se veía otra cosa; mi padre, periodista deportivo y mi hermano, cinco años mayor que yo, más fanático que ninguno. Me llevaban a Sarriá desde que tengo uso de razón. En aquella época entraba casi al vestuario con él. Le acompañaba y nos metíamos por todas partes.

¿Notarás diferencias con lo que ocurre ahora?

Ahora es imposible, son búnkeres, no ves a los jugadores. Antes, después de los partidos, recuerdo ir a cenar con el entrenador de turno y algún jugador. Había muy buen rollo deportista-periodista. Incluso mi padre me llevó a Madrid varias veces, pasábamos el día en el zoo, luego al Bernabéu y acabábamos en el restaurante ‘De María’ hasta las tantas de la madrugada cenando y charlando con el entonces entrenador del Real Madrid, Jorge Valdano, su segundo Ángel Cappa, Fernando Redondo, el Coco Basile, técnico del Atleti… Yo alucinaba. Y eso me caló, claro.

A partir de entonces, seguramente ya sabrías en qué universidad te apuntarías…

¡Estudié periodismo! y me vine a vivir a la capital poco tiempo después de acabar la carrera. Mi vida ha estado ligada a este deporte, aunque no quisiera. O lo detestaba o lo amaba. Y elegí lo segundo.

¿Recuerdas qué jugadores brillaban en la época en la que te fuiste ‘enganchando’ al deporte Rey?

Tengo el recuerdo de ‘la Quinta de la Intertanto’. Yo empezaba a trabajar en esto con 19 años y el Espanyol tenía una cantera muy potente: Tamudo, Sergio González, De Lucas, Capdevila, Ángel Morales… También me llamó mucho la atención cuando Valdano hizo debutar a Raúl Gonzalez. Un chaval madrileño de 17 años que deslumbró el primer día que le dio la oportunidad en Zaragoza. Su historia me llamó la atención y luego acabó cambiando la del Real Madrid. Yo tenía dos años menos, 15, y ahí me enganché del todo. No me perdía un partido de los que jugaba. Cuando le conocí pensaba que se me caería un mito, como a veces suele pasar, pero fue todo lo contrario. Un tipo sensacional, currante y muy buena gente.

¿A quién le debes tu primera oportunidad como profesional?

La primera a mi hermano, que con 19 años y empezando la carrera de Periodismo decidió que debía comenzar a hacer prácticas y espabilar porque estaba muy verde, claro. Unos amigos suyos llevaban un periódico bisemanal del RCD Espanyol y como requisito sólo me pidieron ser socia del club. No me daban ni para el metro, pero fue un gran máster. Estuve dos años trabajando casi todas las tardes, fines de semana incluidos. Aprendí muchísimo, equivocándome y creciendo a la vez. Vendíamos el periódico nosotros mismos cada vez que el Espanyol jugaba en Montjuic.

Y las mejores oportunidades profesionales me las ha dado sin duda Antonio García Ferreras. Él fue el que confió en mí para la televisión en 2005 y estuvimos juntos hasta que me marché a Movistar en 2018.

Siendo una niña: ¿ya te gustaba ver jugar al fútbol?

Sí, iba al campo cada dos semanas que el Espanyol jugaba en casa. Desde los 8 años. Y ahora que va cambiando tanto, tengo que confesar que me gustaba mucho más el fútbol de antes. Tanta interrupción y mal uso del VAR me irrita. Es un deporte básico, que funciona, no en vano es el deporte Rey. Pues se empeñan en cambiarlo y complicarlo. En fin.

¿Cómo fue tu infancia en general, qué es lo que más recuerdas de aquella época?

Mis padres nos tuvieron muy jóvenes, así que mi infancia la recuerdo entre semana en casa de mis abuelos, maternos y paternos. Al vivir en un barrio estábamos todos muy cerca. Nunca me quedé a comer en el cole, siempre me venían a buscar, luego me volvían a llevar y a las cinco de la tarde me recogían. Los tenía en un pedestal. Incluso en la universidad iba cada día a comer a su casa. Estaba muy enganchada a mis abuelos. Lo pasé muy mal cuando fallecieron. Los de mi padre demasiado jóvenes, no llegaron a los 80. Lo eran todo para mí, me cuidaron hasta el final. Fui inmensamente feliz con ellos. Sólo tengo buenos recuerdos. Me da mucha rabia que se pierdan cómo crecen sus bisnietos.

¿Tomaste la primera comunión?

Sí, incluso mi abuela fue mi catequista. Quise leer en mi comunión, me aprendí el texto casi de memoria y la otra parte la leía un niño. A dos minutos de salir se mareó y se cayó al suelo redondo. Imagino que de los nervios. Total, que me tocó leerlo todo. Mi parte perfecta, la del niño imagínate… Levantaba la mirada y veía a la familia y amigos de mis padres sufrir de lo mal que me salió sin preparar. Justo el 15 de abril del año pasado hizo la comunión mi hijo Marcos. También le tocó leer, la primera lectura, menos mal que sin imprevistos…¡Me emocioné!

Seguro que recuerdas tus vacaciones de aquellos añorados años …

Desde que tenía 6 años todos los fines de semana nos íbamos con mi familia a la casa del pueblo, donde pasé los mejores años de mi vida. Tanto que nunca quise ir un verano a estudiar fuera porque no quería perderme un día allí con mis amigos. Todo el mundo debería tener un pueblo. Tienes la libertad que no te da la ciudad. Es lo que más echo de menos de no estar en Barcelona, el no poderme escapar el fin de semana a desconectar en la montaña.

Y tu adolescencia ¿cómo la recuerdas?

Pues muy divertida y sin liar ninguna a mis padres que tuvieran que lamentar. Siempre les digo la suerte que han tenido con mi hermano y conmigo. No hemos quemado nunca la casa, no nos han tenido que ir a buscar a la comisaría… Susana, mientras sonreía con ganas, agregó:

He tenido mucha suerte con la familia que me ha tocado. Siempre me han dado mucha confianza y me han dejado volar cuando lo he necesitado porque nunca les defraudé. Soy de las que todavía llamo a mis padres tres veces al día. No tomo una decisión sin consultarla con ellos.

¿Y qué tal estudiante fuiste?

Normal. No destaqué con sobresalientes y tampoco me pasaba los veranos teniendo que recuperar asignaturas en septiembre. Me costaba ponerme a estudiar, pero luego lo sacaba bien. Eso sí, las matemáticas y la física, las tenía cruzadas.  Nunca repetí curso, sólo perdí un año al terminar el COU porque lo dediqué a preparar la selectividad para mejorar la nota y acceder a la carrera de Periodismo.

¿Más feliz en aquella juventud que de haberte tocado vivirla en los tiempos que corren?

¡Sin duda! Ahora sólo piensan en las tablets, la Nintendo, la play station, en cogerte el móvil. Están enganchados a las pantallas… En la calle tampoco pueden jugar como antes porque ahora hay mucha más inseguridad. No te fías de nadie. Me dan terror las redes sociales, el sentir que se te va de las manos y por mucho que les controles qué ven y qué buscan en internet, siempre son más listos y hábiles que tú. Parece inevitable.

¿Crees que ser madre ahora es más difícil que en tiempos pasados?

Desde luego, hablo de mi situación personal. Ahora trabajamos, no paramos… Entre semana duermo una media de cuatro horas diarias para poder llevarlos al cole todos los días porque sino ya no les veo. No les puedo recoger ni acostar. Necesitas la ayuda de una persona en casa. Viajo bastante y desaparezco muchas semanas. Colaboro en el ‘Radioestadio Noche’ de Onda Cero dos veces a la semana, el programa también es de madrugada, así es la radio deportiva…

¿Cuál es tu mayor crítica a la juventud actual?

Se han perdido valores que antes eran fundamentales, veo poco respeto a la familia. Es mi gran preocupación, que mis hijos sepan siempre que lo más importante está en casa y no fuera… Hemos avanzado en muchas cosas, pero en muchas otras hemos ido para atrás como los cangrejos, aunque algunos le llamen progreso. Pensar en su futuro, también económico, me quita el sueño, la verdad.

 En tus ratos libres…¿ejerces de ama de casa, cocinas, vas a la compra?

Voy a la compra cada dos días, siempre me olvido algo. Aprovecho las mañanas libres. No cocino muy allá… debería hacer algún curso, hace años que lo digo y no lo hago. Al tener ayuda en casa no tengo la necesidad, el día que ya no la tenga tendré que ponerme las pilas o mis hijos nunca dirán aquello de “como la comida de una madre, ninguna”.

 Y dinos Susana ¿llegaste a jugar al fútbol?

No, soy patosa, me hubiera lesionado seguro. De hecho, siempre he practicado el sillonball hasta que me quedé embarazada y tuve la necesidad de hacer deporte. Desde hace 10 años que estoy enganchada e intento ir casi cada día al gimnasio. Quién me lo iba a decir.

 ¿Qué nos dices del adiós de Xavi?

¡Todavía no se ha ido! Y su presidente repite más de una vez, por experiencia propia, que hasta que no te vas todo es posible. Vete a saber cómo acaba esto. Hemos visto a un Xavi superado, pero sigue en el cargo, no ha dimitido ni le han echado.

¿Qué puedes decirnos acerca del caso Negreira?

Solo falta saber en qué queda esto. Está clarísimo lo que pasó y ahora la justicia nos dirá. Es el mayor escándalo del fútbol español y mundial…

¿Y de las declaraciones del presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, que ha dicho, entre otras calificaciones, que los de la Superliga ‘están cavando su tumba’?

Es una opinión. La Superliga piensa lo contrario, que ‘la tumba’ es seguir como está el fútbol. Vivimos un nuevo escenario cuando el Tribunal de Luxemburgo dijo que se pueden organizar torneos al margen de la UEFA. Hay que esperar también el acuerdo al que lleguen, si es que llegan a alguno. Son dos formas de ver este deporte radicalmente distintas.

 Aunque haya pasado un tiempo ya: ¿qué nos dices sobre lo que ocurrió con Jennifer Hermoso?

Un episodio lamentable y vergonzoso de nuestro fútbol… Algo insólito en los tiempos que vivimos.

 Es mucho preguntarte sobre… ¿qué hubieses hecho tú en lugar de ella?

Montar el pollo a la primera.

 ¿Crees que a la mujer aún le falta conseguir unos cuántos derechos en la sociedad actual porque el machismo… ?

El machismo sigue existiendo como tantas cosas que hay en este mundo y me gustaría que cambiaran. Pero que se ha avanzado en este terreno, es indiscutible…

Para ti ¿cuál es el mejor jugador actual de nuestra liga?

La gran estrella es Bellingham, por su irrupción inesperada tan joven, su clase, calidad, su forma de comportarse, de hablar, los gestos que tiene. Es una maravilla verle. Junto a Vinicius y Griezmann, lo mejor de la Liga.

¿Y del mundo?

A estos añade a Mbappe, Halaand, Rodri… Ojalá alguno venga a nuestra Liga, revitalizaría mucho la competición.

Este mes cumples años… ¿Qué es lo mejor, Susana, que te ha regalado la vida?

Mi familia. La de siempre y la que he creado junto a mi marido. Solo pido salud para todos. Sin eso no hay nada. Hace un año tuvimos un susto muy grande con mi hija pequeña y es terrible el agujero negro en el que te metes de repente dentro de un hospital. Se para todo. Estuvo ingresada justo durante el Mundial de Catar y ahí te das cuenta de lo poco que importan la mayoría de cosas que nos preocupan en el día a día. Doy las gracias cada año que pasa por estar todos juntos.

 Susana Guasch, una periodista que se lleva los mejores aplausos dentro del mundo del fútbol, pero que, por su perfil profesional, lograría un parecido reconocimiento si se le ocurriera ponerse ‘de pie’ en otros escenarios televisivos.

                                                                                    ©Julio Bonamino/Bayres/ALGENTE

                                                                                    fotos©Liliana Cozzi/álbum Susana Guash

                                                                                    Coordinación/Nuria Santero