martes, abril 23, 2024
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SONSOLES ÓNEGA

“La convivencia es el gran enemigo del amor”.

Su espontánea sonrisa y, lógicamente, su buen hacer periodístico -junto a su inestimable equipo-, ha conquistado a una importante franja de las mañanas de Telecinco con su “Ya es mediodía”.

Hablamos, cómo no, de Sonsoles Ónega, periodista que –es evidente- ha sabido ‘administrar’ la fama y la ascendencia profesional en su perfil, al ser hija de Fernando Ónega.

Después de años como cronista parlamentaria en el Congreso de los Diputados –comenzamos preguntándole al recibir a ALGENTE a pesar de que su día a día casi no tiene ‘huecos’ disponibles-:

¿Pensaste alguna vez que llegarías a presentar un formato como el del exitoso “Ya es mediodía”?

Nunca. Yo creía que sería toda la vida reportera en la calle, buscando noticias y haciendo coberturas en directo y jamás me planteé que podría conducir un programa. Vamos para 3 años y a mí me parece que empezamos ayer. Seguimos trabajando con la misma ilusión sin olvidar que ¡cada día es un reto! al contar -en el momento- lo que está pasando. Yo vengo de la escuela de CNN Plus, cuyo lema era ‘está pasando, lo estás viendo’ y me ‘crié’ ahí, es decir:   deseando que llegase tu conexión para enseñar al espectador lo que estaba pasando. “Ya es mediodía” se parece un poco a eso, con otros ingredientes más propios de un magazine, con entretenimiento, con otra mirada sobre la actualidad, pero al final consiste en contar la vida, lo que está pasando ahí fuera, donde no siempre llega el espectador y se lo acercas tú.

Televisivamente hablando eres una todoterreno…Después de otras experiencias, ‘hoy día’, las prisas del directo, la rabiosa actualidad, la permanente competencia: ¿son factores que motivan tu actual presente profesional?

Me gusta el verbo que has utilizado: Motivan. Sí. Formo parte de un equipo muy peleón. No nos conformamos con nada, no nos ‘arrugamos’ cuando el programa estaba peleando por hacerse hueco en la muy exigente franja del mediodía y todo eso nos motiva. Llegamos al plató pensando “a ver qué pasa hoy, a ver qué podemos contar para romper la escaleta”. Esa es una de las cosas que más me gustan y menos miedo me da, que surja una última hora que te obligue a improvisar y que todo se desarme… No me manejo mal en el desorden profesional. Nos ha pasado mucho. Tristemente contamos en directo (porque ocurrió en el momento), el hallazgo del cuerpo de Blanca Fernández Ochoa o el de Laura Luengo. En clave más política nos pasa a menudo que estamos esperando la salida de líderes de actos y justo ocurre… Ese tipo de sucesos rompen la escaleta y nos da mucha energía,

¿Qué es lo mejor de “Ya es mediodía”, para ti?

Lo que vives en un plató se lo transmites al espectador. Eso lo he ido descubriendo con el tiempo. Si te diviertes… ¡diviertes! Si te entretienes… ¡entretienes! Si te emocionas… ¡emocionas! Ahí también está el reto, en tratar de llegar al que tiene un poder inmenso como es reducirte a la nada con el botón de un mando a distancia.

¿Cuál es el  mejor consejo que te dio tu padre al comenzar tu andadura periodística?

Sigue vigente aquel que me dio hace ya más de 20 de años…Siempre me decía que hay que ser honrado con la información, con sus personajes y con uno mismo. Y es verdad. Tenemos la tentación de inflar un poco el titular o hacerlo espectacular para captar más la atención y a veces eso puede suponer engordarlo artificialmente, y no es correcto. Esa honradez hay que tenerla siempre presente. Pero si empezamos por uno mismo, al final, esa máxima termina impregnando todo tu trabajo.

Mientras realizamos algunas de las imágenes que ilustran este encuentro, vemos otro ‘directo’: el de su natural simpatía con la gente que se acerca a saludarle, a ponderar su trabajo…Sonsoles recuerda una vez más que empezó trabajando en la calle “y entonces, estando en la calle siempre he preferido ir un paso por detrás que un escalón por delante y poder equivocarme, salvo que lo tengas todo perfectamente atado. Yo digo que “Ya es mediodía” es un programa especializado en el rigor, que casi parece rupturista en estos tiempos en los que se publican lamentablemente muchas informaciones que no se corresponden con la realidad.

Y es muy sincera al agregar que “a veces, los periodistas, hemos perdido la buena costumbre de llamar a confirmar. No creo que suceda en los medios habituales a los que estamos acostumbrados, pero sí en algunos digitales. A mí me gustaría que el espectador sepa que lo que se cuenta en “Ya es mediodía”… es verdad.

Ser hija de quien eres, al pensar en la opinión de los demás ¿es algo que te ayuda o… Es como un examen nuevo, cada día?

Para mí es referente, maestro, dueño de un inmenso talento; no me pierdo ni una de sus intervenciones, las escucho con atención y sigo aprendiendo…Nosotros, incluyendo a mi hermana periodista, somos muy críticos con nosotros mismos y no nos endulzamos nada. Siempre ponemos el punto crítico antes que el elogio gratuito.

¿Qué nos dices de la situación actual, de la increíble irresponsabilidad de algunos sectores de la sociedad que son la excepción a la regla de una ciudadanía que intenta cumplir con todas las restricciones?

Es imprescindible que sigamos resistiendo en todos los sentidos. Tengo sobrinos adolescentes a los que tratamos de explicarles y también comprenderles. Ellos creen que les están robando la juventud y es legítimo que lo piensen, pero hay que seguir incidiendo en que hay que seguir siendo responsables hasta el final porque si no, no salimos de esta.

¿La cotidianeidad y cómo se comporta cada cual: retrata a más de uno?

Sí, cada uno es lo que hace. Puede cometer errores… Por ejemplo Victoria Abril, después de la polémica intervención en los premios Feroz, también se retrató al reconocer que se equivocó, que cometió un error y que no quiso herir a nadie. Pero en general, lo que hacemos, nos retrata con la posibilidad de equivocarnos, porque de los errores se aprende, siempre y cuando haya una rectificación, debemos ser indulgentes empezando por nosotros mismos, pero también en las conductas de los demás. A veces nos erigimos en jueces con una virulencia que asusta. Habrá que recordarnos, cada mañana, que somos humanos. Empezando por mí que soy la primera que se equivoca 50 veces cada día.

Incluso los políticos también corren el riesgo de quedar retratados…

Naturalmente. Lo que pasa es que los políticos tardan más en someterse al juicio popular que son las elecciones, aunque en los últimos 10 años llevamos 5 elecciones. Sin duda, el comportamiento de los políticos es espejo para la sociedad y tienen que tener un plus de ejemplaridad.

Sonsoles, es también una escritora premiada, dueña de un reciente exitoso pasado y presente literario, con un futuro halagüeño.

Después de obras como “Mil besos prohibidos” o tu último libro: ‘Y después del amor’…  ¿hacia dónde apunta tu vena creativa literaria?

La literatura, como la tele: es una gran incógnita. Es verdad que tienes tus lectores que esperan tu siguiente novela…Si los defraudas, no volverán a comprar tu libro… Estoy trabajando en el siguiente, pero con tranquilidad, sin ninguna presión por parte de la editorial, no me gusta escribir con plazos y cuando tenga que ser… será. Primero me tiene que gustar a mí y estar convencida porque te la juegas mucho con cada novela.

Déjanos preguntarte, precisamente… ‘Y después del amor’: ¿qué crees que ocurre??

Después del amor puede haber un divorcio, la muerte, una preciosa historia de otro tipo de amor… No lo sé. En este caso, después del amor, es una historia plagada de pasión pero también de mucho sufrimiento, así que sigo sin saber contestar a esa pregunta.

¿A tu juicio, la pandemia ‘rompe’ muchos romances?

Totalmente. También habrá iniciado algunos en la intimidad de la reclusión y del confinamiento, pero hay algo que los seres humanos aún no hemos sido capaces de reformular, como es la convivencia. La convivencia para mí es el gran enemigo del amor y si hemos hecho algo durante la pandemia ha sido convivir, así que entiendo perfectamente que la pandemia haya puesto de manifiesto todos esos defectos de la convivencia que pasamos por alto en el día a día, porque coincidimos poco con nuestras parejas. Así que lo entiendo perfectamente, lo comparto y yo, que soy una mujer separada, animo a pasar el ‘duelo’. A veces, las mujeres necesitamos ese empujón que te diga “libérate que no pasa nada”. Yo creo en la vida en pareja, creo en las parejas y creo en el amor, pero si no funciona, ¡resuelve, que la vida es muy corta!

¿En lo que va de pandemia: has bajado ‘la guardia’ en alguna ocasión, anímicamente hablando?

Claro… Yo creo que todos… No seríamos humanos sino hubiéramos tenido vaivenes emocionales. Para mí, desde enero, ha sido brutal porque murió mi abuela, no de covid pero en el marco del covid, lo cual hizo muy difícil la despedida. A los 10 días murió mi primo, tampoco de covid pero en las circunstancias del covid y sólo una semana después, murió su padre -que era mi tío- de covid. Con lo cual he arrancado 2021 sorteando los cementerios. Pero bueno, de todo se sale y hay que sobreponerse. Y los vaivenes emocionales también nos los tenemos que consentir porque no somos ni superwoman ni supermán…Somos de carne y hueso y todo está siendo muy duro, Yo creo que dejará una cicatriz emocional muy importante. Incluso con despedidas que tenemos que hacer y han quedado pendientes (en mi caso desde luego), cuando podamos ir a Galicia a despedir a los nuestros.

¿Cuál es tu mayor ilusión en la vida, como persona?

Que mis hijos crezcan sanos y felices (lo cual es una aspiración absurda porque la felicidad, como estado, no existe). Y sobre todo que sean lo que quieran ser. Ojalá su madre y también su padre les puedan dar las herramientas en un mundo tan competitivo. Probablemente eso sea lo que más me obsesiona. Tengo niños de 8 y 11 años, edades entre la indefinición y la incomprensión total… No saben bien de qué hablan pero empiezan a procesar el mundo en el que viven. Ojalá sean dos tíos responsables (con eso ya me valdría porque un adolescente responsable es fundamental). Es que yo creo que en la vida, al final, lo que más desasosiego provoca, es el bienestar de un hijo.

¿Y tu ilusión como profesional del medio televisivo?

Que “Ya es mediodía” siga creciendo. Es un programa que nació de la nada, un formato que se inventaron, empezó muy bajito en una franja muy difícil y ha ido creciendo, se ha hecho un hueco entre titanes de la comunicación y yo deseo que no deje de crecer nunca… Esa es mi gran aspiración y con eso me puedo dar con un canto en los dientes.

¿Qué título le pondrías a la España de hoy día?

La España que resiste.

Sonsoles Ónega, exitosa profesional con  más de 20 años en la pequeña pantalla que no se aleja de su natural simpatía y sencillez con la que cada mediodía entra en los hogares de tantísimos españoles.

                                                                                          Entrevista: Julio Bonamino

                                                                                          Coordinación: Nuria Santero

                                                                                          fotos©Liliana Cozzi/Bayres/ALGENTE