lunes, julio 22, 2024
Las mil y una de Ruphert

RUPHERT 103

Antes que nada espero y deseo que todos los que me siguen se encuentren con un estado de ánimo pletórico aunque a veces hay cosas que nos rodean que te quitan las ganas de muchas historias.

Se está estrenando la Comedia Musical de Evita Perón. Para mí Evita es más Santa que todas las Santas. Una Comedia musical que yo no quiero ver y veréis por qué.

Cuando viví siete años en Buenos, fui amigo de su modisto Paco Jamandreu a quien conocí apenas llegar a la capital rioplatense con 17 años y de Malisa Zini, la íntima amiga de Evita. Ella también era actriz y estaba casada con un Ministro. A través de ellos yo conocía el verdadero perfil de esta inconmensurable Eva Perón, por ello puedo garantizar que la comedia que sobre ella se ha puesto en escena, no tiene nada que ver con lo que fue Evita.

Jamandreu me contó toda la vida de Eva Perón y por supuesto Malisa Zini, a quien traté hasta su lamentable fallecimiento. Yo tendría que haber asesorado a los americanos al detalle, sobre la auténtica vida de la protagonista de  esta comedia musical.

Sorprenderá a alguien lo que digo, pero quienes han compartido algunos de aquellos años, darían fe acerca de que yo soy el único que sabe todo pero todo sobre la vida de esta Gran Dama.

En lo más íntimo de mi, estoy convencido de que Evita era una mujer a la que habría que hacerla Santa y si este Papa quisiera, la haría pues es el único que puede hacerlo posible. Vamos, que si yo fuese Su Santidad, a Evita Perón la santificaba, ya. ¡Y sin dudarlo! La vida que llevó fue la de una mujer Santa. Y lo que no se puede hacer es poner a una mujer, como digo, que fue una Santa, como si hubiera sido una frívola ya que ella lo que menos tenía era frivolidad. Por eso estoy indignado desde el primer día que la estrenaron y más ahora que la vuelven a reponer con bombos y platillos.  He vivido tanto la historia de esta mujer tan maravillosa que lloro al ver lo que están queriendo transmitir. Hace unos días vi en televisión su película de cuando vino a España y también está un poco cambiada, porque ella no se llevó tan mal con los Franco como decían. Franco la adoró y le agradeció que viniera; decía que ella nos salvó la vida, que nos dio tanto cuando nos moríamos de hambre… Además, no creo que la mujer de Franco y ella se llevaran tan mal como cuentan en la película, lo dudo mucho. Una anécdota que tiene que ver con Evita y nuestra actual Reina.

Un día, cuando Doña Letizia era aún presentadora de televisión, a la que admiraba mucho, soñé que Evita me pedía que le regalase ‘La razón de mi vida’ que fue el único libro que ella autorizó publicar con su biografía. Me costó mucho conseguirlo en un anticuario en el Rastro de Buenos Aires. Y en esos días dieron la noticia de que era la novia del entonces Príncipe Don Felipe. No quise enviárselo por miedo a que pensara que tenía un interés personal en peinarla. Un tiempo después coincidí con su padre en un avión y le dije:‘Sr. tengo que cumplir con una  misión que me ha venido desde arriba por eso quiero que su hija reciba este libro’. Me dio la dirección a la que debía enviárselo. Y cuando lo recibieron, tanto Doña Letizia como Don Felipe, me enviaron  unas líneas agradeciéndomelo. Cuando somos espiritistas es algo muy sagrado  cumplir con la misión que se nos encomienda. Espero que lo tenga en su mesita de noche y lo lea, porque realmente hay que comparar la vida de Doña Letizia y la vida de Eva Perón… No es igual, pero muy parecida…

Otra cosa antes de despedirme agradecido por las salutaciones que recibo allá por donde vaya: en la boda de Rociíto, se han visto todos mis peinados, porque la peiné toda la vida y también para su otra boda… Yo creo que la diferencia es bastante grande: Yo la peiné como una estrella, parecía Sissi Emperatriz, y ahora ha ido peinada de entrecasa… Vestida muy bonita, eso sí… Pero prefiero no peinarla. Estoy encantado  porque yo todo lo hice por Rocío Jurado y volvería a hacerlo millones de veces por esa Señora, para mí, Doña Rocío ¡¡Que grande que era!!

Me despido ya con mi más sincera bendición para todos los miles de lectores que me siguen en este rincón de ALGENTE.