PEPE VIYUELA:

“La riqueza del mundo está muy mal repartida”.

Además: escritor, poeta, Licenciado en Filosofía y Bellas Artes, Pepe Viyuela es – lo miremos por donde lo miremos-, un creativo que lleva toda una vida dedicada a la interpretación y muy especialmente a su faceta de payaso.

Para ser un buen político, Pepe (comenzamos preguntándole en el encuentro que nos concedió a pesar de no tener un hueco en su agenda), según tú ¿qué es lo que más hay que tener en cuenta?

Un buen político debe, a mi juicio, tener siempre presente que está al servicio de la sociedad y que como tal servidor no debe buscar en su actividad su propio beneficio sino el de la colectividad a la que sirve.

¿Y no crees que en la política hay algunos que le quitan credibilidad por tener algo de actores, poco de poetas y otro algo de “payasos”?

Ojalá los políticos tuvieran mucho de payasos. En la política falta mucho sentido del humor, quizá porque muchos de los que se dedican a ella se toman a sí mismos demasiado en serio. Y sí, puede que también haya demasiada sobre actuación y muy poca poesía.

Pepe Viyuela, actualmente sigue deleitando cada vez que las circunstancias se lo permiten, a un público que le sigue desde hace años, en cine, televisión (estos últimos días en “La Noche D” con Dani Rovira y un gran elenco en RTVE) y en teatro, últimamente, representando la obra “Esperando a Godot” de Samuel Beckett.

¿Cómo surgió tu inquietud por la política?

La política no es algo que se deba dejar en manos exclusivamente de aquellos que llamamos políticos “profesionales”.

Yo nunca he querido dedicarme a esa política, pero no puedo evitar tener una ideología y una forma de ver el mundo. Como ciudadanos no sólo podemos, sino que creo que tenemos casi la obligación de expresar nuestra opinión sobre lo que ocurre con nuestra sanidad, nuestra educación, nuestra economía, en fin con todo aquello que nos afecta y nos compete. No se puede vivir sin opinión y no se debe tener miedo a expresarla.

En cualquier caso, insisto: no me dedico a la política, no me he dedicado nunca a ella y no lo haré jamás, salvo desde mi lugar de ciudadano, desde el que no dejaré nunca de dar mi opinión sobre las cosas.

Si tuvieras la facultad de poder convertir en realidad cuatro anhelos sociales, ¿cuáles serían?

Reforzamiento de todas las políticas sociales, mayor inversión en educación y en investigación, supresión del desequilibrio económico y mayor apoyo a los refugiados.

En nuestra editorial del mes pasado, citamos a Esopo quien, entre otras reflexiones, dejó la que nos recuerda que “Las palabras que no van seguidas de hechos, no valen nada…”.

¿Crees que esta reflexión habría que recordársela a más de uno?

Supongo que a quien primero se lo recordaría es a mí. Hay que empezar siempre por mirarse a uno mismo a la hora de cuestionar lo que hacen los demás.

Y ya que hablamos de ‘hechos’: ¿cuáles son los que más satisfacciones te dan como ex vicepresidente y actual socio de la ONG  “Payasos sin Fronteras”?

La satisfacción más grande es la de colaborar con una organización en la que siento que trabajamos para alimentar la esperanza y la recuperación psicológica de colectivos muy castigados.

Pepe Viyuela es una persona que no para. También es socio honorífico de la ONG “Amigos de la Tierra” y  “Saniclown”.

¿Cómo es un día a día en tu vida ya que te implicas en tantos objetivos?

No es para tanto. Mi día a día está dedicado fundamentalmente a mi familia y a mi trabajo.

Hay una parte de mi tiempo que sí la dedico a colaborar en causas sociales, pero no es la mayor.

Ojalá tuviera más tiempo para dedicarme a esas cosas, pero lamentablemente no es así.

¿Te queda tiempo para los tuyos,  para practicar alguna afición que tengas?

Sí, claro, también menos del que quisiera, pero mi familia es lo mejor que tengo.  ¿Aficiones? Yo diría que lo que más me gusta hacer en mi tiempo libre, es leer.

¿Practicas algún deporte?

Me gusta salir a correr, pero tampoco lo practico con la asiduidad que quisiera.

¿Cuál es tu mayor crítica al ser humano de la sociedad actual?

Una crítica que también me hago a mí mismo: la falta de empatía.

¿Qué sientes en los tiempos que corren cuando vez que un jugador como Messi gana unos 500 millones en unos cuatro años?

Pienso que la riqueza del mundo está muy mal repartida y que tantos desequilibrios conducen a una sociedad enormemente injusta e inestable.

¿Crees que al mundo le hace falta más solidaridad?

Sí, sin duda. Si se cambiara tanta competitividad por más colaboración, pienso que todos viviríamos mejor.

¿Y más poesía, tal vez?

La poesía suele cultivar la sensibilidad y cuando uno es sensible es más difícil permanecer ajeno a los problemas y las situaciones de quienes están peor que tú. En mi opinión ética y estética suelen ir de la mano.

De tu libro “Y amarte sin saber”, con el que ganaste el Premio Internacional de poesía Margarita Hierro, ¿algún poema tuyo que puedas dedicarle a la sociedad de hoy día?

No suelo releer lo que he publicado y no me sé ningún poema mío de memoria, pero ante tu pregunta voy a abrir el libro y a leer estos versos:

Cada tarde me asomo a la mañana

y la veo llegar ingenua, sola,

con la  falda alumbrada de promesas

y una noche escondida en las enaguas.

¿Qué nos dices de los que se saltan las normas con fiestas ilegales?

Supongo que lo que les dice la mayoría de la gente: que están poniendo en riesgo a todos los que les rodean, que piensen en su familia y en todos aquellos que pueden pagar con la vida su temeridad.

Algunos piensan que esto del virus será, a la larga, la destrucción total de la Humanidad…

¿Qué opinas al respecto?

Nadie sabe lo que va a pasar, ni siquiera los expertos, ¿cómo voy a saberlo yo? En mi opinión estamos abusando mucho en lo que tiene que ver con la explotación y el maltrato al planeta y quizá este desorden esté acabando por hacer que la propia naturaleza se revele ante nosotros.

Pienso que si algo debemos aprender es que somos más frágiles de lo que creíamos y que tendríamos que ir con más cuidado en nuestra relación con el medio ambiente y con el resto de seres humanos.

La risa es primordial en los tiempos que corren… ¿Feliz de ser alguien que hace reír a tanta gente?

Me gusta mucho mi trabajo, sí, hacer reír a la gente es sin duda un trabajo precioso.

Pepe Viyuela dueño de un corazón ‘así’ de grande que late en tantos frentes.

                                                                         Julio Bonamino/Bayres/ALGENTE

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