PALOMA FERRE ABRE LOS BRAZOS AL NUEVO AÑO

SU MAYOR ORGULLO TELEVISIVO ES “MADRILEÑOS POR EL MUNDO” QUE, CASO ÚNICO EN NUESTRA TELEVISIÓN, LLEVA 10 AÑOS  EN ANTENA

Gracias a esta entrevista exclusiva, casi “a pie de calle” como a ella le gusta el periodismo que practica, podemos conocer a una inquieta e inquietante profesional y el lado más humano de quien se ha pasado años viajando pero que siempre desea volver a casa, no sólo en Navidad, sino todas las veces que puede.

Paloma Ferre no suele prodigarse en entrevistas pero cuando aún suena esa algarabía propia de un nuevo año y de nuevas ilusiones, recibe a los periodistas de “Tu Revista” con su sincera sonrisa.

Periodista de raza, cuatro por cuatro de la información, de verbo fácil y agradable, nuestra entrevistada, cada vez que se deja querer por la cámara que nos muestra a una profesional fotogénica y que  al mismo tiempo transmite credibilidad, va directo “al ojo” de lo que en nuestra butaca esperamos que cuente, describa o sorprenda en cualquiera de los programas que poco a poco le permitieron entrar en los hogares de todo Madrid.

Ha creado formatos periodísticos  for export y desde su debut, sigue en esta  “ruleta televisiva” en la que (tratándose de los programas que ella dirige y presenta) sólo “quedan” los que valen de verdad.

Después de años en antena con “Mi cámara y yo” y otros tantas creaciones periodísticas como “Madrid directo”, “Instinto animal”, “Madrileños por el mundo”, etc., Paloma Ferre (que continúa de éxito en éxito pero envuelta en una discreción a imitar) abre los brazos a los miles de lectores de  ALGENTE en el flamante 2015, sobre el que, mirando hacia adelante, nos dice: “Yo les he pedido a los Reyes Magor este año que salgamos de la crisis, por favor, y ya que los datos macroeconómicos parecen indicar que salimos de ella, que lo noten las familias; que empiece a haber más empleo… Porque de lo contrario, vamos a tener muchos madrileños por el mundo…

¿Qué es lo mejor de tu programa?

Desde que nosotros empezamos, hay una segunda y una tercer edición de madrileños por el mundo que son todos aquellos que están bien preparados, que tienen carreras universitarias, que saben un par de idiomas y tienen la T4 al lado y por ello, su mercado laboral, ahora, es el mundo. El programa no sólo es una guía de viaje sino también una guía de empleo. Asesoramos a mucha gente que nos llama para explicarnos que lleva mucho tiempo en el paro y según su profesión le asesoramos y le proponemos el país en el que consideramos que puede tener un futuro mejor. Nos hemos convertido también en una empresa de colocación. “Madrileños por el mundo” demuestra que hay mucho talento español fuera. Y es una pena que no tengamos suficientes recursos o medios económicos para tenerlos aquí y que no tengan que emigrar. Hay mucha gente que agradece que le hayamos cambiado la vida, porque al ver una de las historias que contamos en “Madrileños por el mundo” se animó a dejarlo todo y buscar un nuevo camino fuera, después de haber estado soportando un trabajo que le amargaba la existencia y le ha salido bien  encontrando la felicidad.

¿Cuándo regresas a Madrid proveniente de alguna Ciudad del primer mundo, te “echas las manos a la cabeza” o podemos seguir subrayando que “¡¡De Madrid al cielo!!”?

En España en general se vive muy bien. Sobre todo porque los españoles tienen algo que es un tesoro natural que Dios nos lo ha dado gratuitamente: el sol. Tenemos un clima estupendo la mayoría del año. Y parece que no pero, al viajar tanto y poder comparar, me doy cuenta que un buen clima es definitivo para el carácter. Creo que por eso en España somos mucho más alegres, a pesar de que no son momentos fáciles para la gran mayoría de los españoles. Tenemos una alegría que en otros países no se palpa. Yo creo que el único país que se parece en eso a nosotros es Brasil. La gente es muy alegre también.

¿De todas las veces que has surcado cielos y océanos en búsqueda de “esa” historia de un madrileño por el mundo… ¿Alguna que puedas compartir con nuestros lectores?

Me quedaría con tantísimas… Cada vez más hay madrileños viviendo fuera. El prototipo es una persona de treinta y pocos años que habla 2 idiomas, que ha sido beca Erasmus y que el mundo le queda muy pequeño. Pero me sorprende que también haya cada vez más gente de más de 50 ó 60, cuyos hijos ya son mayores y deciden hacer lo que siempre habían soñado… Y hemos conocido a quien ha decidido irse con una ONG a Bolivia porque era su sueño. Lo valoro muchísimo, porque cuando eres joven no piensas en la salud para viajar, pero a partir de los 50 la salud es una cosa que te empieza a preocupar y aún así se la juegan y se van a sitios increíbles y están encantados porque por fin van a hacer lo que siempre habían querido… Llevan una vida entera dedicados a su pareja, a sus hijos y ahora se lo van a  dedicar a sí mismos.

¿Te confiesas periodista/reportera que, ante todo, disfruta más de la información a pie de calle pero cuando diriges desde el despacho también ahí están tus  éxitos: ¿Te quedas con lo último o…?

Yo me quedo con todo, soy una egoísta. Soy sobre todo reportera. Soy animal de calle. Me apasiona la gente, me apasiona contar historias… A lo mejor ahora desde el despacho, es otra perspectiva que te ayuda a crecer profesionalmente y que es muy válida donde toda esa base que tengo de antemano me ayuda mucho en el despacho, pero sí que sigo echando de menos la calle… Yo soy de las que cuando tengan 75 años seguiré trabajando y echando de menos salir a la calle a contar historias.

¿El implicarte tanto en ese “tempo” laboral fuera de tu vida doméstica te hace pasar página a lo que es “el hogar dulce hogar”, o cuando  aterrizas en tu intimidad, te conviertes también en una mujer… (en esta ocasión): “a pie” de casa?!

Soy como la mayoría de las mujeres que trabajamos ahora: La mujer orquesta. Mientras hago los deberes de inglés con mi hijo, mando 3 correos electrónicos y hago la compra on line. Voy siempre al límite de todo. Esto no pasa en la mayoría de los países nórdicos, donde la compatibilidad laboral está bastante conseguida. Aquí estamos a años luz. El horario laboral de las madres es imposible. Mientras estoy en una reunión también estoy whatsappeando con el niño que me hace una consulta de los deberes y busco la respuesta por internet, trato de ayudarle… Mientras hago una cosa mal, hago a la vez otra mal y otra y otra… Al final hago todo mal y sobrevivo como puedo porque las distancias, los horarios… Es muy complicado. Y mucho más viajando. Viajando lo he llegado a pasar mal porque mi hijo era muy pequeño y si se ponía malo… En una ocasión estaba en un tanque en la frontera de Servia con Montenegro con un chaleco antibalas y un casco mientras le decía a mi madre por teléfono que le diese el Dalsy al niño. Es lo que tenemos las madres, que no podemos dejar de serlo ni un minuto pero tampoco dejar de trabajar.

Y al estar, precisamente, en casa ¿qué es de lo que más disfrutas?

Lo que más disfruto es estar con los míos. Con mi familia, con mi hijo, mi marido, mis hermanos… Cuanto más viajo, y veo casas increíbles, hotelazos, lugares alucinantes, más valoro las cosas simples. Cada vez echo más de menos las pequeñas cosas que nos da la vida que son las que realmente me llenan y me dan el cariñito. He conocido gente millonaria, con unos casoplones que parecen un insulto a la humanidad y siempre pienso que todo eso sin cariñito es una castaña que no hay quien la aguante. Viajar me sirve para apreciar más el tiempo que paso con los míos.  Pero si volviese a nacer, querría volver a ser periodista. La gente pone a caldo esta profesión, aunque, como en todas las profesiones habrá profesionales muy valiosos y otra que no lo sean tanto. Pero yo creo que es maravillosa, no querría ser otra cosa, lo tengo claro desde los 8 años, porque me encanta contar historias y porque el periodismo es como un libro abierto: no sabes nunca qué vas a hacer. Puede que un día estés con el Rey, al día siguiente con el patriarca de la Celsa… Y aprendes tanto, te da una flexibilidad… Ahora veo el mundo súper pequeñito. Hemos dado la vuelta al mundo 20 veces en el programa y hemos entrevistado a más de 350 madrileños por el mundo aterrizando  en más de 300 lugares diferentes… 

¿Cómo y dónde pasaste el pasado 31 de diciembre?

En Vigo. Dejé grabado el programa para Fin de año : “Jo, qué noche” y pasé la Nochevieja en familia en Vigo.

¿Qué nos dices sobre la mujer en la sociedad de hoy día, por ejemplo: ¿Crees que aún existen importantes diferencias con los hombres?

Sí sí, sí que existe. Creo que con el tiempo dejarán de existir. Cuando viajas y ves otros modelos, habiendo tantos divorcios como hay, desgraciadamente, cada día lo veo más claro. La custodia compartida 100 x 100, es decir, mitad contigo, mitad conmigo, eso va a hacer que el mercado laboral y social, se equilibre muchísimo. Porque si te toca el niño a ti, tendrás que hacer de madre, de padre y de espíritu Santo y tendrás también que ir a trabajar. Esto es una cosa muy formalizada en la zona norte de Europa, sobre todo en los países escandinavos donde allí eso es normal. Tú trabajas siendo mujer dentro y fuera de casa. Esto te significa poca disponibilidad laboral.

¿Tus comillas sobre la violencia de género?

La violencia de género  es un problema en esta sociedad que desde las instituciones se está intentando abordar de la mejor manera posible pero todavía nos queda mucho, esto es así. Y existe en muchos países, no es un patrimonio español, especialmente en los países nórdicos que antes lo poníamos como ejemplo y hoy día, tienen un problema de género muy importante, Rusia también, donde hay mucho alcohol y mucho frío, cosas que propician esa actitud a erradicar. En España pagan muchas veces justos por pecadores, porque muchas mujeres han utilizado malamente y le han hecho un horrible favor a las que están viviendo momentos terribles y creo que hay un cierto recelo en los  Juzgados por este asunto. Además,  creo que es evidente que falta un equipo psicosocial y jueces muy especializados en determinar si el agresor es realmente peligroso. Los jueces hacen todo lo que pueden pero habría que revisar las leyes. No es fácil.

Después de decirnos que adora a los animales y que  le encanta la fiesta de los toros y la valentía de y el arte de los toreros, aunque “si no mataran al toro y no le pusieran banderillas yo seríaper feliz”, Paloma, profesional de los pies a la cabeza y con un camino de éxitos aún por recorrer, se despidió orgullosa, sobre todo, de su “Madrileños por el Mundo”, “que lleva 10 años en antena, algo que no ha ocurrido con ningún otro programa y es que ya los madrileños lo viven como un patrimonio. Feliz 2015 para todos..

                                                                   ©JB/NS./Bayres/ALGENTE

                                                                      Fotos©Liliana Cozzi