jueves, junio 20, 2024
ContenidoPersonajesPortada

¡PALABRA DE CARME CHAPARRO!

Carme Chaparro lleva más de veinte años ligada a las noticias de Mediaset: primero, desde el 97, en la redacción de Informativos Telecinco en Cataluña.

Un año después, como presentadora y editora de Informativos Telecinco Cataluña y desde septiembre de 2001, habiendo presentado Informativos Telecinco.

Carme,  fue la presentadora y coeditora de Informativos Telecinco Fin de Semana, sin contar la cantidad de programas especiales que condujo.

Tras 12 años en Informativos Telecinco Fin de Semana, comenzó 2017  como presentadora de Noticias Cuatro, año en el que obtuvo, además, el Premio Primavera de Novela por su primer libro: “No soy un monstruo”.

¿Cómo hay que ser para no parecernos a un monstruo? –comenzamos preguntándole a Carme que, a pesar de ser una mujer que no para, hace un hueco para recibirnos-.

Todos llevamos un monstruo dentro, a veces más encogido, a veces más visible. Y todos tenemos algo que lo haría salir. Cada uno tenemos un click emocional que hace salir a nuestro monstruo, pero afortunadamente, la mayoría no nos hemos visto en esa situación. ¿Qué harías, como madre, si violan a tu hija y el violador queda en libertad y tú te cruzas con él cada día por la calle?

Felizmente casada y madre de dos hijas, acaba de compartir una nueva satisfacción profesional en el espacio de Divinity titulado “De mayor quiero ser”, programa que fue creado junto a Barbie –como nos dicen sus directivos-  “para inspirar a la nueva generación de niñas (…) Un formato basado en la campaña “Tú puedes ser lo que quieras” de Barbie, que defiende el empoderamiento y apoyo de las más pequeñas para que alcancen todas sus metas y sean lo que realmente quieran ser”.

Dinos Carme: ¿Piensas que dados los tiempos que corren, es más difícil crecer siendo niñas?

Quizá sí, porque les hacemos perder antes la inocencia. Mis padres, de pequeños, pasaron hambre, sobre todo mi padre, en la derrotada ciudad de Barcelona tras la Guerra Civil, pasó muchísima hambre. Yo ya pertenezco a otra generación, quizá la que mejor ha vivido en España. Mis hijas tienen acceso a más cosas materiales, pero ¿a más felicidad? ¿Pueden jugar solas en la calle?

 Finalizado el programa, tras sus cuatro entregas: ¿Te queda la satisfacción de haber aportado mucho a las niñas contemporáneas a tus hijas?

Sin duda ha sido una oportunidad maravillosa para decirles a las niñas que pueden ser lo que ellas quieran en la vida y para mostrarles ejemplos de mujeres que lo han conseguido, así tendrán un espejo en el que mirarse”. 

Haciendo memoria recordamos que hace ya nueve años, nuestra protagonista (que entonces presentaba el Informativo Fin de Semana de Telecinco) nos dio una gran satisfacción a quienes realizamos esta publicación abriendo las noticias hablando de ALGENTE,  a raíz de una exitosa campaña que realizamos en nuestras páginas pensando en quienes no podían cumplir con los típicos regalos de Navidad (fue en diciembre de 2009) en la que “resucitamos” la peseta con el apoyo de comercios y organismos que decidieron aceptar las pesetas en las compras de aquella Pascua…

Carme, hace nueve años, ya España vivía una intensa crisis ¿Cómo ves hoy el panorama actual?

El problema no es que haya más ricos, sino que cada vez hay más pobres, gente que a pesar de tener trabajo, es pobre, vive en la precariedad, no puede subsistir con sueldos indecentes, trabajos de falsos autónomos sin garantías, contratos de cuatro horas diarias cuando se trabajan diez. Sí, de media, hemos salido de la crisis, pero sólo porque los más ricos tienen más, y en general eso equilibra la balanza.

¿Presentar un Informativo con lo convulsionada que está la actualidad, se hace difícil la objetividad?

No. Ser objetivo no es difícil, sólo se trata de presentar los hechos. Aunque te confesaré una cosa, la objetividad no existe. En el momento en el que tú, como periodista, seleccionas lo que quieres contar en el informativo, el orden que le das a las noticias y el espacio que le dejas a cada una, estás siendo subjetivo. Pero hay una inmensa diferencia entre esa subjetividad profesional periodística y la subjetividad personal y pasional.

¿Qué ilusión literaria te embarga hoy día?

Poder tener tiempo para leer, que es una de mis grandes pasiones. Ojalá pudiera sentarme tranquilamente a leer, aunque fuera media hora al día.

¿Recuerdas tus primeros intentos literarios…Tal vez: siendo muy jovencita?

De pequeña y adolescente me presentaba todos los años al concurso de redacción que las escuelas hacían para Sant Jordi. Eran textos cortos. Gané bastantes veces –agregó sonriente-.

 

¿Pero viviste una adolescencia feliz y social, porque ya sabes: si en la adolescencia te diferencias mucho de los demás, a ciertas edades…?

No. La adolescencia tiene que ser rebelde porque te prepara para el resto de tu vida, te hace cuestionar las cosas, no quedarte con lo establecido. Y eso es lo que tenemos que seguir siendo de mayores.

¿Cómo fue tu infancia, tu adolescencia?

Normal, no la recuerdo como algo traumático. Es cierto que no era de las populares del instituto, iba con el grupo de los empollones raros, pero eso no me ha causado ningún trauma. Imagino que quizá, de haber vivido ahora, con la presión de las redes sociales, quizá hubiera sido víctima de acoso.

Hoy día, sin denostar el gran progreso que vivimos, ¿crees que las redes sociales son un arma de doble filo sobre todo teniendo hijos en edad de desarrollo?

Creo que los padres tenemos que aprender más e ir por delante. Igual que antes nuestros padres nos decían que no fuéramos con gente desconocida, que no aceptáramos caramelos de ellos o no nos subiéramos a sus coches. Pues ahora tenemos que trasladar eso a las nuevas tecnologías, para educarlos en ellas. Y es imposible si no aprendemos cómo hacerlo. Nuestros hijos van siempre por delante de nosotros y no puede ser.

 ¿Cómo controlar que determinadas libertades no se conviertan en peligroso libertinaje?

¿Qué es libertinaje? Cuidado, porque eso se lo dicen mucho a las chicas: no te vayas con cualquier chico, no seas una puta. Cuidado con eso. Porque entonces también hay que decírselo a los chicos.

 ¿La sociedad actual te ha sugerido/te sugiere alguna de tus historias?

Muchas, casi todas. La realidad es más macabra que cualquier ficción que nos podamos inventar los escritores.

 ¿Te agrada vivir en la sociedad actual o por el contrario te hubiese gustado vivir en otra época?

Me gustaría saber cómo será el futuro, me encanta la ciencia ficción, y sería fantástico mirar por un agujerito la sociedad de los próximos quinientos años, por ejemplo.

 ¿Qué cambiarías prioritariamente del mundo, si contaras con algún determinado “poder mágico?

Las enfermedades. Las erradicaría. El sufrimiento.

Carme Chaparro, una mujer siglo XXI que vive intensamente la diversidad de noticias que nos presenta a diario, pero que también, gracias a su creatividad literaria, se ha convertido en una escritora a la que hay que “seguir de cerca”.

 Su último libro titulado “La química del odio”, nos sugiere preguntarle a Carme si cree que en la sociedad que nos rodea, a los que odian, se les ve venir desde lejos…Sin dudar, respondió:

A algunos sí, pero generalmente no. Los perros que ladran muerden poco, como dice el refrán, y el buen odiador, el que puede hacerte daño de verdad, es muy sibilino. Te sonreirá y después de apuñalará por la espalda.

 ¿Y cómo se te ocurrió escribir este thriller tan lleno de sentimientos contrapuestos?

Es que la vida está llena de sentimientos contrapuestos, nosotros somos una contradicción andante.

 ¿Alguna vez llegaste a odiar algo, de verdad?

Los callos  –aseguró entre risas, mientras agregó-: no puedo con ellos.

¿Qué nos dices de la ira?

Que tenemos que aprender a controlarla más.

 ¿Cómo resumes esa “química”, como puente hacia el “odio”?

Como un libro que, cuando lo cojas, no podrás dejar. Y que te va a quitar el sueño.

 

                                                                                                            ©Julio Bonamino

                                                                                               Foto©Liliana Cozzi/Bayres/ALGENTE