domingo, junio 16, 2024
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MANOLO Y SU BOMBO: “¡Esta es mi pasión y no la dejaría por nada del mundo!”

El corazón de España no deja de latir…

Su infaltable camiseta roja, su boina, la bandera –claro- y el escudo de España junto a su gran bombo,  forman parte de lo que los seguidores de nuestra Selección de Fútbol ven, aplauden y se crecen junto a su imparable “¡¡Bom-Bom-España!!” en torno a nuestro protagonista…

Es Manuel Cáceres Aetesero, popularísimo en medio mundo como el inimitable Manolo, “el del bombo” que, allí donde vaya nuestra selección, estuvo-está-estará, animando y convirtiéndose en líder de la hinchada de nuestro fútbol.

Y el año que viene a Rusia con pasión….

…Con la pasión que irá nuestra Selección de fútbol al próximo mundial.

Nos recibe en su acogedor y visitado “Museo Deportivo”, un bar junto a Mestalla, en Valencia, donde vive, “pero yo soy de Ciudad Real -comienza diciéndonos con esa simpatía tan propia de él-, Ciudad de la que nos fuimos (cuando yo tenía 7 u 8 años) a vivir a Huesca. Allí empecé a seguir a mi Huesca y a equipos de esa querida provincia. Un poco más tarde empecé a ir a animar al Real Zaragoza y así, poco a poco… También animé al Barcelona, al Real Madrid y al Valencia, por eso viajaba “aquí y a allá” hasta que, con el tiempo, comencé a animar a la Selección Española.

La gente le busca para fotografiarse a su lado y pedirle un autógrafo ya que, con tanta pasión y entrega, se ha convertido en un personaje entrañable e inamovible de esa gran postal que vendría a formar la selección, su fútbol y sus éxitos.

En el año 79 fui a Chipre con un amigo de Madrid, que me ayudó pagando gran parte de los gastos del viaje; yo pagué un poquito porque no podía más. Y así empecé. Unos años después invertí todo, incluidos mis negocios. Ahora que ya soy más mayor, tengo mi pequeño bar y así voy cumpliendo con lo que surja porque esto es ¡¡ mi pasión!!  Y aunque todo el mundo me decía que estaba loco por coger un bombo y viajar por todo el mundo, a mí nada ni nadie me podía frenar. Ya llevo 59 años con el bombo, he seguido a nuestra querida y admirada Selección en 9 Mundiales y la cita de Rusia -si Dios quiere-, será el décimo mundial..

Cuéntanos cómo comenzaste a poder costearte todos los gastos que supone seguir a la Selección allá donde vaya.

Para no hacer muy larga la respuesta, os cuento que hice publicidad en la revista ‘Don Balón’, en Italia y, no sólo me pagaron, sino que además, viajaron 16 personas conmigo, todas invitadas por mí. También hice publicidad en una empresa en Austria y llevé 9 personas conmigo. Llevaba la publicidad en el Bombo y en la camiseta. Ahora ya, a no ser que sea un Mundial o una Eurocopa, no llevo publicidad. Hoy, mi orgullo, mi satisfacción por sobre todas las cosas es representar a tu país por todo el mundo. Y haciendo algún que otro sacrificio. Por ejemplo, cuando estuve en Alicante viendo a la Selección, todo me lo pagué yo y a eso, sumarle (o restarle en este caso) que, además, tuve que dejar el negocio cerrado. Sí, es así, porque me ven en las tribunas arropando a nuestros jugadores pero cada vez que la Selección juega, yo… cierro el bar, con lo cual, dejo de ganar y gasto dinero y allá donde vayamos a comer, la pago yo.

Pero tendrás apoyos importantes.

En estos momentos he firmado un acuerdo con Francisco llinares que me está moviendo mi imagen en empresas para utilizarla de cara a hacer alguna acción antes del mundial. Y por supuesto y lo digo con todas las letras: la Selección, no me cobra el avión, el hotel y las entradas. Pero como os digo, cierro mi negocio, pago mi viaje a Madrid y en el país al que vayamos, la comida la pago yo.

Sobre las posibilidades de su bar en Valencia, Manolo, nos comenta:

Intento llegar siempre…Unas veces ganas 5 y otras ganas 3, pero hago lo que más me gusta… Yo no voy a dejar por nada del mundo esta pasión que surgió cuando apenas había cumplido los 16 años. ¿¡Qué me quedan, 8 ó 10 años para poder seguir!? Pues sigo porque cuando me vaya ‘pa arriba’ no me voy a llevar nada…

Como decíamos, tiene un bar junto a Mestalla. Cuando juega el Valencia de local se pone hasta la bandera por ver a Manolo, por saborear lo que ofrece  y porque en sus paredes se exhiben fotos inolvidables.

Soy del Huesca, del Zaragoza y del Valencia, pero ahora solamente voy a animar a la Selección Española. Mis mejores recuerdos es haber sido campeón de Europa, haber sido campeón del Mundo y haber sido de nuevo campeón de Europa.

¿Sueles confraternizar con alguno de los jugadores?

No, lo mío es animar al público, saludo a los jugadores si tengo oportunidad y les dejo tranquilos porque bastante tienen como para meterme por medio. Por supuesto que les felicito, les saludo y sobre todo si llega alguno nuevo pero, ante todo, les dejo viajar tranquilos. Soy muy discreto, por eso continuo así, si  “metiera la pata” en algún sitio, yo creo que la Selección no me dejaría ir.

¿Hay algún jugador por el que tengas un especial cariño?

Todos los que han vestido la camiseta de España. Para mí son todos iguales… Los que conocí hace 30 ó 40 años como Gordillo, Arconada… hasta cualquiera de los que juegan en este momento. Guardo muy buen recuerdo de todos. Son todos -aparte de amigos- especiales para mí.

¿Nos podrías decir tu opinión personal, por ejemplo, de Sergio Ramos?

Es un gran futbolista, una bellísima persona y muy sencillo.

¿Recuerdas cuáles fueron tus ídolos futbolísticos?

Tengo mucha amistad con Alfonso y sus padres, a quienes conocí; Ferrer, Gordillo, Alexanco… muchísimos… No quiero olvidar ninguno. Todos los que han vestido o visten la camiseta de la Selección Española, ‘la roja’, son admirables para mí.

Manolo es un gran amigo de sus amigos, un ser humano, familiar al cien por cien y amante del “pago chico” donde siendo un chaval, él también se animó con el balón “aunque era muy malo. Empecé jugando  con los gitanos en el Club de Fútbol Calé. Yo lo practicaba pero repito: era muy malo y no valía como futbolista. Toda esta época la viví allí, en Huesca  donde tengo toda mi familia. Mis padres y mi hermana mayor han fallecido, pero tengo 4 hermanos que viven aún allí desde que mis padres se trasladaron, como os comenté, cuando yo tenía unos 8 añitos. De aquella época guardo entrañables  recuerdos.

¿A qué se dedicaba tu padre, pasaste alguna necesidad cuando eras un niño?

Muchas… Mi padre trabajaba de albañil en una empresa. Recuerdo un día cuando se rompió un montacargas y un señor se mató y mi padre salió gravemente herido porque se cayó un tablón y le llevaron al hospital con las tripas fuera… Pero se salvó. Y las vueltas de la vida: el año pasado vino a visitarme una señora a la que yo no conocía y me dijo: ‘Manolo, yo soy la mujer del señor que se mató cuando el accidente de tu padre’. Me quedé helado porque han pasado cerca de 40 años de aquello y me alegré muchísimo de poder saludarla. La emoción surge. Vino con su hijo mayor y pudimos charlar como si hubiera sido de mi familia.

¿Y en general, cómo fue tu infancia?

Como la de la mayoría de los niños de aquella época… Cuando nos íbamos de vacaciones el hoy Manolo “el del bombo”, sencillamente interpretaba el rol de vaquero; y otra cosa que os digo: fui monaguillo de la Catedral de Huesca, porque recuerdo que me llevaron a estudiar para Fraile. En mi reciente viaje a Israel saludé a unos Franciscanos y me fotografié con ellos…En Israel también conocí a 2 señoritas y a un señor de la Embajada Española en Israel, donde estuve animando con unas 50 personas. Y este señor me dijo que estaba casi recién llegado del Sáhara, de El Aaiún, justo donde yo estuve destinado haciendo el servicio militar. Él venía de allí mismo y ahora está destinado en Israel.

En Israel, en el próximo mundial, en 9 mundiales, una curiosidad Manolo: ¿Llevas algún amuleto de la suerte  a los partidos?

No, mi pañuelito de maño y el bombo de España, nada más. Y la categoría de los nuestros, claro. Como sabéis y habrán leído y visto vuestros lectores, hace aproximadamente dos meses, estuve en Murcia y me desapareció el bombo pero tuve la suerte de que la guardia lo encontró en Madrid unos días después. Increíble: alguien lo había dejado en un jardín ¿Más amuleto que ese?

¿Cuántos bombos habrás utilizado en todos estos años?

No lo sé… Cuando ya dejo de utilizar uno, lo regalo. Uno se lo regalé a los Estudiantes, otro lo dejé en Venezuela, otro en Costa Rica… Y a mi amigo Pepe, aquí en Valencia.

Después de lograr algunas instantáneas y de escucharle hablar sobre otros momentos que ha inmortalizado y que hoy forman parte de su “templo” y de su álbum privado de recuerdos, Manolo, agregó con satisfacción:

Soy muy feliz, tengo 5 hijos guapísimos: Iván, Francis, Ana, Yolanda y Manuela.

Es mi felicidad como la de haber vivido 40 años de Mundiales y eso para mí es lo mejor. He estado en España, Méjico, Italia, Estados Unidos, Francia, Corea, Alemania, Sudáfrica , Brasil y el próximo año, a Rusia.

¿Ves a esta Selección con posibilidades de llegar lejos?

Sí, tenemos una Selección Española con muy buenos jugadores. El fútbol es fútbol y muchas veces influye el que más suerte tiene. Por ejemplo, en Corea jugamos muy bien, un árbitro nos eliminó; en Méjico también jugamos bien; en Estados Unidos… Pero tengo que decir que tenemos una gran Selección. Conseguir lo que ya hemos conseguido es muy difícil, pero yo creo que conseguiremos algo bueno en este Mundial.

Estoy muy contento de representar a mi país, muy contento de haber conocido a todos los futbolistas que he conocido, les veo cuando juega la Selección en cualquier lugar de España y del mundo y, repito, eso me hace muy pero que muy feliz.

Un ser humano entrañable, dueño de una sencillez que apabulla. Su bombo, más allá de la afición dentro del fútbol, bien que lo querrían para sí muchos, a la hora de imprimirle fuerza a cualquier cruzada de nuestra vida cotidiana.

Optimiza a quienes se contagian de su  “¡Bom-bom!”, pero hemos notado que Manolo, sin el bombo, sigue siendo quien es…

¡Gracias Manolo por regalar tanto espíritu! Algo que en los tiempos que corren, hace tanta falta…