lunes, abril 22, 2024
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las populares gemelas de First Dates

MARISA Y CRISTINA

Comenzamos:

¿Fuisteis unas niñas normales… rebeldes… traviesas?

¿Normales? -nos dice Cristina mientras no para de reír a carcajadas- Fuimos sobre todo muy trabajadoras, activas, soñadoras…de ahí que no hemos parado hasta conseguir, en lo laboral, lo que queremos y en lo personal, cada día, cultivar los mejores valores y rodearnos de personas que los fomenten.

¿Y tú Marisa, qué nos dices?

Yo era una niña más revoltosa que Cristina, tenía más genio y más decisión, pero no era nada conflictiva. No daba grandes quebraderos de cabeza.

Cristina: ¿qué es lo que más añoras de aquella época?

Echo de menos, más que nada -ya que acabamos de vivir unas fechas que te hacen pensar en ese pasado- las navidades con mis tíos y primos en mi casa. Nos juntábamos un montón de gente y nos lo pasábamos genial.

¿Y tú Marisa?

De pequeña recuerdo los veranos con mis amigas en mi pueblo, Fregenal de la Sierra, Badajoz, haciendo obras de teatro, bailes, cantando y cobrando la entrada a la gente de la calle. Qué tiempos de felicidad. También recuerdo la feria de San Mateo divirtiéndome y haciendo  ‘el cabra’, en las atracciones. 

¿Dónde vivisteis vuestra infancia? – preguntamos mientras las dos nos muestran fotos de aquella época de la que las imágenes hablan por sí solas. Esta vez es Cristina quien responde.

Nuestra infancia, como ya ha dicho Marisa, fue en Fregenal de la Sierra, un pueblo al sur de Badajoz. Allí nos hemos criado con nuestra familia y donde nos hemos ido formando. Un pueblo lleno de buena gente, de bellos lugares y con una gastronomía espectacular.

¿Cómo os educaron vuestros padres, Marisa?

Ellos han sido ¡unos maravillosos padres!  Nos han dado una bonita educación basada en la honestidad, el esfuerzo, la constancia, la preparación y los buenos valores como buenas personas que son, con todos los que le rodean . Han sido y lo digo con mayúsculas: unos padres cariñosos y entregados en sus hijos. Educación, Cristina que os llena de orgullo…

Sin ninguna clase de dudas porque nuestros padres siempre nos han dado lo mejor y nos han sabido transmitir buenos valores. Ellos son lo mejor que nos ha pasado y siempre nos han apoyado, tanto en lo personal como en lo profesional.

¿Fuiste buena estudiante Marisa?

Contesto con un ¡¡sí!! rotundo, aunque no tuviera las mejores notas.  Me esforzaba siempre en mis estudios, me levantaba temprano los fines de semana para estudiar y pedía libros de estudio en verano. Me entregaba todo el día a mejorar porque me importaba mucho aprobar. Ya desde pequeña, mis padres me decían que parara un poquito. Siempre he sido muy responsable en todo lo que hacía y los estudios eran importantes para mí.

¿Y tú Cristina?

Fui una buena estudiante. En el colegio, en BUP, en COU, en la escuela oficial de música… la verdad es que era y soy, muy responsable y si tengo que estudiar, me lo tomo en serio.

¿Alguna vez os cambiasteis para un examen sin que los profesores se den cuenta?

No porque -responde Cristina con el rostro bien serio-, cuando íbamos a la misma clase los exámenes eran a la vez y cuando no, tampoco lo hemos hecho, pues nos gusta hacer cada una sus cosas.

Marisa corrobora ese recuerdo con un  “¡¡No, nunca!!” porque efectivamente a cada una le gustaba cumplir con sus respectivas responsabilidades… “Además -agregó- fue en segundo de carrera cuando nos separaron”. 

¿Pero en alguna cita, os divertisteis haciendo algún ‘cambiazo’?

Aquí Cristina cambió su seriedad por una sonora carcajada, mientras recordaba en voz alta que

“una vez, de pequeña, sí -hubo ‘cambiazo’- con un chico, pero solo duró unos minutos”…

Marisa, también riendo a más no poder, se sinceró respecto a ese ‘cambiazo,’ lleno de sana picardía, al confesarnos que “en alguna cita ¡sí! pero solo fue una vez, siendo muy jovencitas”.

Y dinos Marisa, la adolescencia: ¿Cómo la recordáis?

Bueno hubo de todo, alegrías, problemas, amores, desamores…

Las vacaciones solíamos pasarlas en La Antilla -recuerda con cierta emoción Cristina-, una playa de Huelva con mis padres y tíos. Íbamos mucho y seguimos yendo, aunque ahora alternamos con otros lugares fuera y dentro del país donde hay “escondites” maravillosos en el mundo, dignos de visitar.

Marisa también evoca nostálgica aquellas vacaciones en La Antilla “donde vivía mi tía Carmela, hermana de mi abuela Luisa… Siempre íbamos a su casa. Me encantaba ir allí”…

¿Cómo veis la juventud actual al compararla con la que vivisteis vosotras?

Creo que hay que individualizar siempre a las personas -asegura Cristina- porque cada uno es distinto al otro y vive su juventud de diferente manera. Antes estábamos todo el día en la calle, acercándonos a los otros para hablar, conocernos…ahora, en cambio, se lleva mucho todo ese tema de las redes… que no es que esté mal, pero debería ser en su justa medida. O las pantallas y ordenadores, juegos virtuales… En general, se abusa bastante y hay chicos y chicas que pierden cantidad de oportunidades para estar cara a cara con otros o interactuar de manera más cercana.

Marisa, agrega:

Hay una gran diferencia en la forma de relacionarse que tienen los jóvenes de ahora con respecto a los que éramos antes. La tecnología ha creado un gran abismo en eso que tiene cosas muy positivas y otras, por el contrario, muy negativas…

¿Marisa nunca has pensado en ser madre?

La verdad es que pasan los años y casi no me doy cuenta.  Me encantan los bebés, pero claro, son pequeñas personitas que hay que intentar darle una vida plena. Hay que tener muy claro lo que supone la responsabilidad de tener un niño, no lo descarto, no me cierro a la idea. ¡Espero que si me decido no sea demasiado tarde!

¿Y tú Cristina?

Veréis: tengo una vida bastante activa y entretenida… no tengo hijos ni tampoco está en mis planes, la verdad.

Marisa, tus horarios, tus compromisos, tus grabaciones ¿te dejan tiempo para ir a la compra?

¡Claro! ¡Yo voy a la compra! Me gusta ver lo que hay… y me gusta organizarla, también soy ama de casa, vivo sola y me las apaño para llevar mi hogar, limpio y ordenado.

¿Y tú Cristina?

Tengo rutinas que me hacen estar con la cabeza centrada en mis objetivos. Trabajo, entreno, voy a la compra, cocino, pongo lavadoras… hago los quehaceres de mi casa en general.

Cristina y Marisa que confiesan llevarse mejor que nunca y que se apoyan mutuamente: “Somos muy cariñosas entre nosotras y estamos siempre jugando y haciéndonos bromas que nos hacen gracia. La nuestra, es una relación excepcional y única”.

El palmarés de las populares gemelas, no se limita a su presencia en First Dates ni mucho menos, sino como ellas mismas recuerdan llevan trabajando desde 1999: “Nos formamos en la Escuela Superior de arte Dramático de Sevilla. Debutamos en el festival de teatro clásico de Mérida y fuimos compaginando teatro, tv, presentando programas o en series y algo de cine hasta ahora. «First Dates» nos ha dado la popularidad a nivel nacional, pero llevamos corriendo esta maratón desde hace bastantes años”.

¿Qué opináis de la sociedad en general, os crispa por momentos?

A mí de la sociedad en general y de la gente en particular -confiesa Cristina- me crispa la mala educación y la falta de respeto. la violencia física y verbal, la apatía, la procrastinación, la gente sin sangre”… Y subraya con amplia sonrisa: “¡¡Chico, chica!! que no vamos a estar aquí para siempre, no viviremos eternamente…actúa. Hay gente que vive como si no fuera a morir nunca… y deja pasar el tiempo como si fuéramos a vivir una eternidad.

Marisa, puntualiza:

Sí. Hay cosas que no podemos negar que son un problema para muchos. Empatizo con aquellos que no pueden emanciparse por no tener las condiciones adecuadas. Los sueldos no permiten hacerlo en muchas ocasiones, especialmente en las grandes ciudades. También los alquileres son excesivos y si juntamos estas dos cosas se hace casi imposible salir de casa de los padres, tener hijos por este motivo y por ser muy difícil la conciliación. Y, cómo no: ¡Me dan mucha pena las familias rotas debido a la violencia machista! y esos niños huérfanos y destrozados. Igual pena siento por nuestros mayores con bajas pensiones y viviendo en soledad… En fin, ojalá se vayan solucionando las cosas y que todos seamos un poquito más felices.

¿Qué es lo que más odias de esta vida, Cristina?

Lo que dice Marisa, lo suscribo totalmente… Y las guerras que son absolutamente repugnantes: Ver cómo la población se mata por los intereses de unos cuantos que jamás estarán en primera línea de tiro.

¿Y tú Marisa?

La ‘no amabilidad’, la deshonestidad, el despropósito, la enfermedad y por supuesto: las guerras.

Si tuvierais una varita mágica, ¿qué cambiaríais fundamentalmente de este mundo?

Yo ¡la enfermedad por la salud! -enfatizó Cristina, mientras Marisa, agregó:

Que no hubiera hambre, enfermedades y por supuesto, al igual que opina Cristina: borrar de este mundo todas las guerras. En resumidas cuentas: pediría una sociedad mejor donde todos tuviéramos las mismas oportunidades de avanzar en la vida.

Llegado el caso, iríais a First Dates, ¿pero en búsqueda de pareja… o…?

Cristina nos recuerda que “al principio, cuando nos lo propusieron, no quise. Ahora -cuando estoy en un buen momento- de hecho, ya ha salido mi cebo contando a mis compañeros que busco pareja en First Dates, porque ¡es el mejor lugar para encontrarlo! Y Sobera  (junto con mis compañeros): ¡el mejor Cupido!

Y tú Marisa ¿te apuntas también?

 Pues…¡no sé! -contestó y soltando una carcajada, agregó: ¡¡Paso palabra!!

¿Algún caso en particular que recordéis de las populares citas de tantísimos programas?

Las dos coinciden en que, a pesar de reconocer que “después de casi 8 años hay muchos casos para recordar: emotivos, divertidos, descarados, graciosos, entrañables,” se quedan con el de “un señor de nuestro pueblo -de 83 años- que nos hizo llorar y emocionarnos muchísimo, pero que al final no le salió bien y eso nos produjo una gran lástima ¡Nos habría encantado que hubiera tenido un final feliz!”

¿Qué es lo que más deseáis para este 2024 que recién comienza, además de salud… dinero y amor?

Cristina, ocurrente, nos contestó: “Pues es que lo habéis resumido en la propia pregunta”. Y convencida, añadió: “Humor, mucho humor es lo que a todos nos hace falta y vivir con pasión, alegría y afrontar la vida con positivismo y entusiasmo”.

Marisa expresó su deseo de que la vida conceda “lo mejor, en general y especialmente a la gente que quiero… Que les devuelvan la paz a aquellos a los que se les está castigando tan duramente”.

Y pensando en ella y en su hermana, nos confesó uno de sus deseos más ilusionantes:

Que nuestro proyecto teatral, «Satisfaction», empiece a dar guerra, ¡que nos ha costado mucho levantarlo!

Cristina, se sumó a ese expreso deseo diciendo que, efectivamente,  “hemos creado con otros socios «Mucha Mierda producciones,» y el proyecto de una comedia de ciencia ficción que, como ha comentado Marisa, responde al nombre de «Satisfaction,»con texto de Blanca Bardagil, dirigida por Juanma Cifuentes e interpretada por Marisa Zapata, Cristina Zapata (nosotras, claro), Mar Regueras, Fran Nogueira y que distribuye ‘Alikate’ Producciones”. 

Cristina y Marisa, Marisa y Cristina, unas gemelas que, gracias a su espontánea, alegre y sincera personalidad, ‘caen de pie’, vayan donde vayan.

                                                                                            ©Bayres/ALGENTE

                                                                                            fotos©Liliana Cozzi/álbum personal de                                                                                         

                                                                                            Cristina y Marisa Zapata.

                                                                                            Coordinación: Nuria Santero