LAS COSAS DE PIPI

Diego: los recuerdos nunca mueren

La muerte de Maradona con 60 años conmocionó al mundo entero. No sólo provocó un sentimiento de consternación en el mundo del fútbol sino también en otros ámbitos de la sociedad mundial. Ha muerto el ídolo de varias generaciones futbolísticas y adorado también por políticos, cantantes y actores internacionales.

En Argentina seguirán llorando toda la vida y lo recordarán siempre como un héroe internacional después de aquella victoria tan contundente contra Inglaterra en el Mundial de México 86 en plena guerra de Las Malvinas. Y por ser el verdadero protagonista del balón desde los 15 años de edad cuando debutaba en primera división con Argentinos Juniors.

Diego era un elegido de la naturaleza. Aguantó como un gladiador varios ‘match balls’ saliendo airoso y volviendo a la vida, pero esta fue la definitiva y su corazón no aguantó más ataques. Ç

El icono del fútbol se rindió para descansar, después de una vida muy intensa en todos los sentidos. Los 60 años del astro argentino serían como 300 en otra persona normal.

Maradona siempre te sorprendía con una frase genial, era claro y directo. Nunca fue híbrido. Como él decía: “me gusta blanco o negro, no me gusta el gris”.

El único enemigo que tuvo…fue él, el propio Diego Armando Maradona.

Tuve la suerte de vivir con él algunos momentos y nunca podré olvidar su carisma y su sentido del humor. Como dice el refrán, hoy más que nunca, puedo decir y digo: ‘genio y figura hasta la sepultura’.

Por otro lado me sorprende la fecha de su fallecimiento, 25 de noviembre, la misma que la de Fidel Castro, al que Diego adoraba y quería como un padre. Siempre lo decía: “Fidel es mi segundo padre”, cosas de la vida.

La Fifa debería institucionalizar de forma oficial y declarar el 25 N como día internacional del fútbol, sería el mejor homenaje que le podría rendir el fútbol al hombre que amó este deporte por encima de todas las cosas.

Descansa Diego. Tus recuerdos nunca morirán.