La marcha de Messi: una crónica anunciada

La falta de convivencia y de comunicación entre el presidente Bartomeu y Messi -la estrella del equipo-, más la derrota histórica ante el Bayern por 8 a 2, ha sido el detonante para que el argentino, después de varios días en silencio y apartado del mundanal ruido, tomara la decisión de mandar un burofax al club.

Una decisión para dejar claro (al menos al cierre de la edición de ALGENTE de septiembre que, por las fechas, no puede incluir, obviamente, decisiones que vayan más allá de la puesta en marcha de larotativa) que quiere salir del equipo en el que lleva 20 años y en el que ha cosechado los mejores números de la historia.

José María Bartomeu no quiere ser el presidente bajo cuyo mandato, el mejor jugador de la historia culé, abandone el club por su mala relación y la mala gestión deportiva del dirigente blaugrana. La decisión del club es inamovible, es decir: Messi es intransferible y se cuenta con él, al cien por cien.

En los despachos de Camp Barça, están convencidos de que el contrato ampara legalmente a la entidad para que Leo no pueda marcharse libre ahora. Su cláusula de rescisión, como todos saben, asciende a 700 millones y hasta que expire el vínculo que tiene firmado hasta el 30 de junio de 2021.

Por su parte, los abogados de Messi, dicen lo contrario y contemplan alguna triquiñuela jurídica para que su cliente quede libre y así poder firmar con el club que quiera el jugador.

Es decir que, como podemos intuir (si no cambian las cosas desde que Pipi Estrada escribe estas líneas) vaticinamos que habrá una batalla jurídica muy dura y muy cruel para los aficionados culés que pueden ver a Messi fuera del Barça.

EL rosarino, por otro lado, ha mantenido una larga conversación con Guardiola y todo indica que su destino será Manchester,  bomba informativa que nació en el canal argentino TyC Sport.

También es cierto que Messi ya había expresado sus dudas sobre su continuidad durante la reunión que mantuvo, cara a cara, con Ronald Koeman y en la que, el técnico holandés, le ha transmitido su plena confianza para que el rosarino continuara y así poder construir el nuevo proyecto con el argentino, pero a Messi no le gustó nada cuando Koeman le comentó que no cuenta con su amigo y ‘hermano’ Luis Suárez.

La salida del mejor jugador del mundo –insistimos: si no se producen acontecimientos deultimísima hora que, en tal caso, nuestro colaborador abordará esa circunstancia en nuestropróximo encuentro-es otro revés para el fútbol español ya que, los contratos que negociará la liga de fútbol profesional sin Messi, serán mucho más bajos y habrá que ponerse a trabajar para volver a tener figuras de talla mundial para nuestro fútbol con el anhelado propósito de poder recuperar el lugar que ha disfrutado durante muchos años.

En definitiva (hasta aquí y ahora): nos enfrentamos a otra pandemia dura y de difícil solución. A partir de ya, vamos a ver cómo solucionan los dirigentes de la liga de fútbol profesional este traspié y, sobre todo, este revés con la marcha de Leo Messi para negociar, como digo, los nuevos contratos del fútbol español.