domingo, junio 16, 2024
El túnel del tiempoPortadillas

Julio Iglesias

“Estoy viejo, cansado y aburrido…”

Este sorprendente titular pertenece a lo que nos confesaba Julio Iglesias, pero no en su reciente ochenta cumpleaños, sino ¡hace 33 años!

Recordemos el momento que vivimos al entrevistarle y cuyas respuestas reproducimos de manera absolutamente literal…

Fue allá por los 90, en una exclusiva firmada por quienes hoy ‘comandan’ ALGENTE, pero en aquella ocasión para la revista LECTURAS, en su edición 2005, cuando Julio Iglesias ya se mostraba abatido y poco optimista tras sus propias confesiones que, como recordamos hoy gracias a nuestro infalible ‘Túnel del Tiempo’, nos permiten reflotar un titular que, en aquellos años, nos hablaba de ‘vejez’, de ‘cansancio’ y de ‘aburrimiento’.

Pero para no dejar lugar a equívocos ni motivar ninguna descontextualización, vamos a reproducir li-te-ral-men-te las comillas del cantante quien, tras unas actuaciones en Estambul, llegaba a Buenos Aires donde iba a conseguir un clamoroso éxito.

Allí coincidió con nuestros compañeros J.B. y L.C., quienes, entre café y café, además de verle sonreír, tomaban nota de su otro perfil, al ser interlocutores de la siguiente confesión (y así se publicó, tal cual):  

“Estoy viejo, cansado y aburrido”.

Además de tamaña confidencia, agregó  (siempre de manera textual), lo que recordamos a continuación:

“Soy una persona monótona que no le tiene miedo a la vejez, porque ya la tengo conmigo.”

Así se expresaba llamando poderosamente la atención por esa falta de alegría, mientras miles de personas abarrotaban sus presentaciones en el Teatro Gran Rex de la capital porteña.

Otra de las muestras de su negatividad quedó patente en una nueva reflexión que la citada publicación incluyó en la entradilla de la exclusiva.

Textualmente decía lo siguiente:

“Es duro vivir en una mansión rodeado de lujos, donde quien te despierta es el perro”.

¡Muy fuerte! ya que se trataba de inusitadas confesiones del cantante número uno mundial al que se le presuponía disfrutar de la mayor de las felicidades, pero no, pues en sus palabras, por el contrario, se vislumbraba una suerte de ansiedad existencial…

También justo es comentar que, en aquel momento, no había encontrado aún a la mujer de su vida que ha venido haciéndole tan feliz en los últimos años y que sin lugar a dudas le ha convertido en un hombre de familia tan feliz como lo merece, sobre todo después de tantos años viajando de aquí para allá movido por un increíble éxito mundial que no pocas veces, como se aprecia, pasa duras facturas a sus protagonistas.

Lo cierto es que, en aquellos años, Julio sorprendió a propios y extraños con esas confesiones. Tanto es así que, antes de marcharse de la Argentina, en unas nuevas declaraciones, esta vez en el Canal 11 de televisión, volvió a sorprender asegurando que “ahora no puedo subir una escalera como lo hacía antes, ni comerme un bistec como a mí me gustaría. Me da mucha pena porque no puedo hacer lo que hacía hace 20 años”.

Y así continuó un Julio Iglesias que se encontraba…“viejo, cansado y aburrido” (repetimos, con declaraciones hace 33 años), antes de encontrar la felicidad personal que tanto ha merecido y merece.

                                                                                     © Bayres / ALGENTE