domingo, abril 21, 2024
El túnel del tiempo

EL TESTAMENTO DE CANTINFLAS:

 ¿OTRA HERENCIA ENVENENADA?

Tras su muerte, muchos de los herederos no tuvieron un final feliz por culpa de los duros enfrentamientos que protagonizaron…

Los actuales responsables de ALGENTE, como enviados especiales a México de un semanario español, compartieron –es lo que muestran las imágenes que ilustran estas páginas- el primer aniversario de su fallecimiento con sus más allegados y seres queridos, que se reunieron para homenajear su memoria en el Panteón Español de la Ciudad de Méjico.

Allí, estuvimos con su único hijo y heredero de Cantinflas: Mario Arturo Moreno Ivanova (adoptado por el cómico y su esposa Valentina Subareff en 1961), así como con su esposa, Sandra Bernal. Decir que, separados por una barrera invisible, también estaban el hermano de Cantinflas, Eduardo Moreno y su hijo Eduardo, enfrentados con el hijo del cómico, en un duro pleito como consecuencia de la suculenta herencia.

“Si papá levantara la cabeza se volvería a ir de este mundo al ver lo que está pasando”, nos confesó una vez finalizado el homenaje el hijo del irrepetible Mario Moreno.

Pero  ¿y qué pasaba?

Que nada más conocerse el testamento de Cantinflas en el que nombraba heredero universal a su único hijo, el hermano del cómico hizo que se impugnara esta última voluntad por considerarse perjudicado como iba a explicarnos minutos después de la ceremonia.

Pero antes, el hijo de Cantinflas iba a hacernos otra puntual declaración acerca de este lamentable enfrentamiento:

“Mi tío y mi primo no tienen derecho a usar el nombre de Cantinflas. Ellos son unos hipócritas y muy pronto se hará justicia.”

El hermano de Cantinflas que, como decimos, también se sinceró con nuestros compañeros Liliana Cozzi y Julio Bonamino, argumentaron que, lo crucial de su demanda contra el hijo de Cantinflas, se centraba en los derechos de las películas de Mario Moreno, producidas por Columbia Pictures y que –como subrayó textualmente- “forman una parte sustancial de la herencia”.

Su hijo, por su parte, literalmente, agregó:

“Al morir mi tío, su hijo –como sabéis- quedó como heredero universal de todo, excepto de 39 películas que filmó Cantinflas. Esos derechos me los cedió ante notario el día 4 de marzo de 1993 en el Hospital Metodista de Houston, Tejas. La Columbia está esperando (matizaba entonces acerca de su posición judicial) el final del pleito para otorgar los derechos. Mi primo dice que mi tío Cantinflas no estaba en uso de sus facultades mentales cuando me hizo la concesión de esos derechos”.

Antes de regresar a España, Mario Arturo –el hijo del cómico-, comentó a los enviados especiales que lo que más le preocupara “era la falsedad humana: la de mi tío y la de mi primo que me acusan a mí de falso y, precisamente de eso, es de lo que ellos andan sobrados” –sentenció utilizando una expresión muy mexicana-.

Así las cosas y centrándonos ya en el presente, vamos a comentar algunos importantes detalles sobre el tema que ha ocupado este “Túnel del tiempo”:

La herencia de Cantinflas sólo sirvió para separar aún más a sus descendientes que tuvieron que soportar un cúmulo de desencuentros y sinsabores: Su único hijo murió a los 57 años víctima de un infarto en mayo de 2017; dos de sus hijos –mellizos- fueron ingresados en la Fundación Julio César Chávez, que ofrece ayuda a personas que han cambiado el rumbo de sus vidas.

El hijo del cómico, era dueño de la marca ‘Cantinflas’ que (a través de los herederos) seguirá produciendo productos, así como hacer realidad en la pequeña pantalla la vida del llamado “Mimo de México” , sin olvidarnos de la rentable la venta de artículos  a través de internet bajo el nombre “Mundo Cantinflas,” como relojes, calzado, playeras, videojuegos, DVD de dibujos animados, caricaturas, joyería, etcétera…

Sin embargo, en relación a aquellas películas de la Columbia –tal como nos confesaba el sobrino de Cantinflas- la justicia no le dio la razón a  Mario Moreno Ivanova que, reiteramos, estuvo involucrado en varios pleitos legales con su primo Eduardo Moreno Laparade desde 1993 por los derechos de las mencionadas 39 películas que protagonizó su padre Mario Moreno ‘Cantinflas’, ya que, en 2015, las autoridades mexicanas determinaron a Laparade como triunfador, por lo que esos derechos no formaron parte de la herencia, es decir, en beneficio de los nietos de Cantinflas. Dos años más tarde, repetimos, el denominado heredero universal fallecía a causa de un infarto.

Por lo que se puede apreciar, bien podríamos estar hablando de otra herencia ¿envenenada?

“El Túnel del Tiempo” es implacable y, seguramente, -visto lo visto- sugerirá (tal como está el mundo) disfrutar de la vida sin nuevos sobresaltos que se sumen a los que ya nos ofrece el ‘día a día’ de cada uno…

                                                                                           Bayres /ALGENTE

                                                                                          Fotos: Liliana Cozzi y Archivo