sábado, mayo 25, 2024
El CaleidoscopioPortadillas

¡El jugador número 12!

Volver a disfrutar del fútbol es un auténtico ‘regalo’ para quienes viven intensamente esta pasión pero…

…Con las gradas vacías, desde el sofá de casa, es disfrutar de este deporte sin que esa fuerza que imprimen a cada partido las gradas llenas de aficionados.

Por supuesto que existen sintonías televisivas en las que, gracias a sensaciones técnico visuales y auditivas, uno puede “simular” meterse en el partido pero, al ver los fondos sur y norte sin esos ‘parches’ técnicos, los partidos, al menos en vibración emocional, no son partidazos y menos (permítasenos recordarlo una vez más), respetando a quien le toque: sin la voz de Robinson.

Es evidente que esa grada ha sido siempre un eslabón más de los encuentros y esta es una realidad que no tiene respuesta final ya que es impensable permitir aglomeraciones en un campo de fútbol…

¿Habrá que esperar hasta que el mundo se sorprenda por la existencia ¡por fin! de la deseada vacuna? Sería lo más prudente, lo más lógico.

Recorriendo novedades a través de nuestro inquieto Caleidoscopio, vemos que, por ejemplo y transcribimos el concepto: “En la League japonesa, valiéndose de la tecnología, instalando  altavoces cubriendo las gradas de los estadios, se ha apostado por la reproducción de una serie de sonidos que un aficionado (cualquiera de nosotros) puede enviar desde su móvil vítores o abucheos relacionados con el estado de ánimo del partido que está viendo desde casa”.

Verlo –eso sí- para rubricar este “invento”…

Sea como fuere ese futuro inmediato en el entorno de nuestros campos que no quieren mostrarse vacíos y silenciosos, lo que ya se ha podido constatar, tal y como dijo Javier Tebas, presidente de La Liga es que han estado trabajando “con una compañía noruega, especialista en público virtual y también hemos trabajado con EA Sports, creadora del videojuego FIFA. Porque cuando alguien juega a este videojuego, lo que oye en la pantalla es el sonido real de los estadios de cada lugar… Reproduce el sonido que se da en las diferentes acciones que se registran en un partido…”.

Viva el fútbol y que los jugadores que en cada enfrentamiento no son aupados moralmente por esos sonidos y esas imágenes (ellos juegan la realidad, sin artilugios virtuales), no bajen la guardia aunque eso no es fácil, ya que el entorno es fundamental en los estados de ánimo, pues los partidos se muestran ‘desangelados’, cual si fuera un entrenamiento y eso hace aún más evidente la importancia del público en las gradas ya que –precisamente-, ese público es –ahora más que nunca-: ¡el jugador número doce!