EDITORIAL_164

       “Si supiera que el mundo acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol”

                                                                                         (MARTÍN LUTHER KING)

Menuda reflexión la de Martin Luther King que recordamos ahora cuando la sociedad, en general y por las más diversas noticias o predicciones, acaba de comenzar un nuevo año lleno de inseguridades, incertidumbres y de ansiedad extrema… Mayoritariamente todos aquellos que, con argumento incuestionable y por diferentes patrañas del destino, lo han perdido todo’ aunque, no bajan los brazos a la hora de sobrevivir a tan ácida angustia, sin dejar de pensar cuando comenzamos a desgranar un nuevo año que -¡¿por qué no?!- también puede que haya un sitio para episodios más halagüeños cargados de renovadas ilusiones y de esperanza…

“Si supiera que el mundo acaba mañana…” nos dejó escrito Martin Luther King, aun así: “¡Plantaría un árbol!”

Agreguemos que también observaríamos  un amanecer, un atardecer, la tierna e inocente presencia de los niños que están viviendo una niñez diferente a la de sus padres y abuelos…

¡Vivir!

Aferrándonos a esa metáfora de “plantar un árbol”, porque no podemos dejarnos doblegar por el aluvión de infortunios que vienen martirizando a una sociedad que, aunque (en ocasiones) parece herida de muerte, una y otra vez resurge de las cenizas como el Ave Fénix…

Aunque no siempre los resultados son favorables. Las noticias no mienten…

Lo que sí no debería cuestionarse y plantearlo como algo innegociable con cualquier sentimiento, es algo tan sencillo como el que ¡¡se cumplan las promesas que se les han hecho a los más castigados!!

Que no se diluyan en ese odioso vacío de los ‘bla-bla-bla’ todas las ilusiones que se han asegurado a quienes están dispuestos a plantar, no un árbol, sino ¡¡un bosque de nuevos horizontes!!

Entonces sí, poder arribar al puerto de las realidades, afrontando este 2022 que esperemos no oculte nuevos teledirigidos al corazón  tras su colorida máscara de brindis, festejos y aleluyas.

Si supieras que el mundo acaba mañana, tú: ¿Plantarías un árbol?

Seguramente –al responder- existiría un inevitable choque de trenes.

El ¿por qué? lo tenemos en el ‘día a día’ que protagonizamos todos.

Muchos dirían que “sí”, otros, de momento, seguro que prefieren quedarse con los mejores deseos, augurando, no “un mañana”… Sino todos ‘los mañanas’ que la vida quiera regalarnos.

¡Feliz año!