jueves, junio 20, 2024
Editorial

EDITORIAL 109

El mes de abril reboza mucha alegría. El 15 se celebra San Telmo, santo español de Palencia, con mucha influencia en Argentina. En Buenos Aires hay un barrio con su nombre y es el más bonito de la capital bonaerense donde viven todo tipo de artistas; similar al barrio de las letras de Madrid. Es muy emocionante su celebración en este barrio porque lo llenan con miles de velas. Otra santa española muy importante de este mes es Santa Engracia, cuyo día es el 16 de abril. En Madrid hay una calle muy famosa dedicada a ella, y se la venera en muchos lugares de América. San Telmo y Santa Engracia, son espíritus que están muy vivos y hacen muchísimos milagros y generalmente caen en la Semana Santa. El 7 de abril de hace 35 años, fue cuando yo me coroné como santero, casualmente el mismo día que le di el adiós a mi querida Sarita Montiel.

He estado con Rosa Valenti, estrella del espectáculo en el Teatro La Latina,  por cierto, muy bueno;  me dio mucha alegría verla porque siempre es muy simpática y muy cariñosa, aunque eché de menos a dos artistas: Bárbara Rey y Norma Duval, mujeres magníficas, que siguen estando maravillosas de salud y de figura y que deberían dedicarse de nuevo a la Revista, haciendo lucir de nuevo las carteleras como en la mejor época y dejar de figurar en programas de televisión porque son mujeres para verlas en el teatro y ¡no en la Isla todas hechas unas zaparrastrosas! Hubiera sido un bombazo tener a las tres.

Me emocioné mucho porque allí despedí a mi queridísima Lina Morgan, a quien a pesar de no haberla peinado, siempre que comenzaba un proyecto nuevo en teatro o televisión, venía para llevarse un amuleto y decía que yo era su amuleto de la suerte. Nunca la olvidaré.

He estado viendo el Baile de la Rosa de Mónaco. Durante muchos años fui a peinar a Carolina y a su familia. Después ya decidí no ir más porque pensé que ese momento ya había pasado. Este año he encontrado demasiado negro en los vestidos de toda la familia. Pienso que es una fiesta en la que deberían utilizarse colores alegres, es la fiesta de la primavera, son todas tan guapas y lucirían mucho más.

Hace unos días me sorprendí al encontrarme en la calle con Javier Maroto, porque me pareció un tío guapísimo; le dije que tiene mucha luz y que espero que algún día sea Presidente y al decirle que le admiro me respondió: ‘te admiro yo a ti mucho más que tú a mí’. Es espectacular, por su talla y su forma de hablar que fascina. Me dijo que un día vendrá a mi peluquería para que le peine. También me encontré con otro guapo del PP, Pablo Casado que vendrá a que le corte el pelo… Imagínense a estos dos hombres, Presidente y Vicepresidente, ¡la belleza que podrían aportar al gobierno de España! Porque la belleza se pega… Mis padres siempre me decían que peinase siempre a ricos y guapos, que todo se pega. A mí me gusta mucho la belleza y soy un enamorado tanto de las mujeres como de los hombres guapos. Siempre estuvieron ligados a la moda y me crié rodeado de gente de todos los pueblos, con la barbería y la peluquería. Mi familia inventó el unisex en Tomelloso. Mi tía recuerda a Sarita Montiel con 12 ó 13 años que venía con sus primas. Quién me iba a decir lo que viviría después a su lado hasta el último momento. La echo tanto de menos, es la mujer que más he querido junto a las de mi familia.