domingo, abril 21, 2024
El descuentoFútbol

COLUMNA PIPÌ “EL DESCUENTO”

Todos contra los cánticos racistas

La educación y los valores deben estar presentes en nuestra sociedad…

Los insultos racistas a Vinícius, jugador del Real Madrid, hay que expulsarlos de una forma tajante y sin que a nadie le tiemble el pulso, y me refiero a la justicia de nuestro país. La educación y los valores deben estar presentes en nuestra sociedad para que reine la buena convivencia entre todas las razas.

Vinicius no tiene por qué vivir esa situación tan desagradable…

 Así es como se ‘construye’ para que no vuelva a ocurrir lo que vivimos en Mestalla. Vinícius es un jugador de raza negra que no tiene por qué vivir esa situación tan desagradable y tan irrespetuosa de unos auténticos salvajes.

El presidente brasileño se permite decir que España es un país racista…

Debemos rechazar la cultura de la imbecilidad, las faltas de respeto y, a todos aquellos que alteren el buen orden deportivo, no permitirles la entrada en un campo de fútbol. El debate si hay o no racismo en España se ha instalado en nuestro país con reacciones como la del presidente brasileño Lula da Silva, que ha estado condenado por corrupción en su país y ahora se permite decir que España es un país racista.

Hay que condenar con firmeza…

Por todo esto hay que condenar con firmeza para que no vuelvan a suceder capítulos como los que se han vivido con el jugador del Real Madrid y otros jugadores de raza negra en el fútbol español. No ha habido telediario y programas de tertulianos y deportivos, que no comentaran hasta la saciedad este momento tan despreciable que ocurrió en el campo del Valencia.

¡España no es un país racista!…

También me quedo con testimonios de ex jugadores de raza negra que viven y han jugado en el fútbol español, diciendo que… ¡España no es un país racista!

No más tolerancia con los indeseables…

Lo que está claro, por lo que hemos visto y vivido con Vinícius es que no debe haber más tolerancia con los indeseables que van a los campos de fútbol a crear un conflicto de confusión racista y alterar el buen orden de un Estadio. Punto final y fin a estos capítulos de racismo.