lunes, abril 22, 2024
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Colombia, una de las cunas del

fútbol femenino

Que el fútbol femenino es una admirada y popular realidad, nadie lo discute, pero no hay que olvidar que en la mayoría de los países que lo practican, sus comienzos no han sido nada fáciles ya que siempre se ha antepuesto la virilidad que conlleva -como han argumentado los negacionistas- la práctica de este deporte por parte de las mujeres…

En ese sentido, crucemos el Atlántico y trasladémonos a una de las cunas del fútbol femenino: Colombia, donde podemos rescatar datos ineludibles acerca de que, en las escuelas de niñas, por ejemplo, solo se permitía jugar al baloncesto.

Nuestro Caleidoscopio nos indica que “fue en los 80, cuando allí se empezó a hablar de la posibilidad de mirar con buenos ojos la práctica de un deporte por parte de las mujeres (a pesar de los riesgos físicos) que existía, sí, pero solo pensado para los hombres”.

Como bien resaltan algunos estudios sobre estos orígenes, el comienzo de la práctica del fútbol femenino era algo que estaba cada vez más cerca “aunque eran tan pocas las jovencitas que abrazaban o podrían abrazar la pasión por este deporte a priori tan viril que nunca se tomó en serio a pesar de que la FIFA promovía esa idea (…) Por la falta de apoyo, patrocinio y difusión del fútbol femenino que obedece, esencialmente, a la creencia que tiene la sociedad al asegurar que el fútbol es un juego para hombres y que la mujer que lo practica pierde su feminidad, se vuelve brusca, agresiva y que, repetimos: es poco femenina, conllevando así a una discriminación de género para esta actividad deportiva”. Con observar a todas y cada una de las bellas y femeninas jugadoras de la actual selección nacional de fútbol de España, podemos destruir ese irrisorio argumento. Pero sigamos indagando…

Durante los años sucesivos existieron muestras reales de querer instaurar el deporte rey en “las féminas, como un deporte legítimo”, algo que comenzó a tomar cuerpo en el colombiano valle del Cauca, al noroeste de aquel país.

“En los años setenta, el interés por el futbol femenino aumentó y se empezó a jugar en las escuelas y en las calles. En los ochenta, mujeres vallecaucanas empezaron a pedir que los hombres las dejaran jugar en sus equipos. Sin embargo, ellos rechazaron sus solicitudes y fue así que las mujeres formaron sus propias ligas”.

Después, en los noventa, se empezaron a formar equipos locales en Bogotá y Antioquia, y hasta se formaron equipos en todo el país.  En 1991 se jugó el primer Campeonato de Fútbol Femenino que era para mujeres mayores porque todavía no existía la sub-17 y sub-20. Desde ese entonces se ha jugado este torneo cada año y “la selección Bogotá lidera el primer lugar con nueve títulos obtenidos desde 1994, 1996, 1997, 1999, 2002, 2003, 2006, 2009, 2010”.

El fútbol femenino, hoy, en el mundo entero, es una nueva pasión deportiva de la que podemos seguir disfrutando y, en España, concretamente: ¡aplaudiendo de pie, por los logros obtenidos!