jueves, mayo 23, 2024
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40 años de ‘Pimpinela’:

Una vida llena de éxitos y solidaridad …

Su cuarenta aniversario que les llevó por una gira kilométrica, tuvo su broche de oro en el Wizink Center donde, una vez más, emocionaron a un público de todas las edades con el que cuentan aquí y en cualquier punto de casi todo el planeta. Tal es así que, orgullosos e inmensamente felices, comentan:

“Nuestro sueño se ha cumplido: ¡Cantar en medio mundo!”

Y vaya si lo han cumplido desde su primera bomba: “Olvídame y pega la vuelta”.

¿Tenéis presente en vuestro recuerdo ese primer exitazo?

“Cómo no recordar hace ya cuatro décadas el éxito de ‘Olvídame y pega la vuelta’ ”.

Lucía tenía 20 años y Joaquín, 26.

Son ellos, Pimpinela: Lucía Galán y su hermano Joaquín quienes no olvidan sus comienzos sin haber aparcado la emoción, ya que, a pesar del éxito, siguen pisando la tierra y los escenarios.

“Y desde aquel exitazo de ‘Olvídame y pega la vuelta’ -momento que recuerdan a flor de piel- unas vidas que cambiaron por completo tras la increíble aceptación del público que, dos años después, nos situó en el Radio City Music Hall de Nueva York”.

Ahí quedan -de momento- noventa discos de oro, platino y diamante, además del Latin Grammy e innumerables premios y distinciones.

Sobre el escenario del Wizink Center, pudimos escuchar diferentes voces como la de Julio Iglesias, quienes les felicitaban por estos 40 años y, mientras se proyectaba un vídeo de su inolvidable madre diciendo lo que siempre les repitió cuando eran jovencitos: “los sueños hay que perseguirlos para que se cumplan”.

Y no es para menos, ya que la música, siempre formó parte de la familia Pimpinela:

“Nuestro padre -asturiano- cantaba y tocaba la gaita. Nuestra madre, fue la que puso toda la fuerza y confianza para que, con el paso de los años, Joaquín y yo formáramos el dúo” …, comenta Lucía mirando hacia atrás, pero “pensando siempre en nuevos proyectos -que los hay y muchos- y nuevas emociones como las actuales”.

Los dos, siempre que tienen ocasión hablan de la importancia que han tenido para ellos los valores familiares a partir de sus inolvidables padres…

“Nuestro padre era gastronómico, se juntaba con amigos en el popular ‘Palacio de La Papa Frita’, allí, en la Avenida Corrientes de Buenos Aires. Y mamá fue modista de alta costura. Una familia de clase humilde. Somos hijos de inmigrantes y así fue que después de ahorrar durante años viajamos a España para disfrutar de nuestros orígenes”.

Insólitas vueltas que da la vida.

Joaquín al pensar en los cuarenta años de ‘Pimpinela’, relata con emoción que  “antes de Pimpinela, hacía diez años que venía cantando con un grupo musical de mi colegio y en ese momento no tenía ni idea de cantar con Lucía que se había planteado ser actriz… Cuando compuse ‘Olvídame y pega la vuelta’, mi hermana la escuchó y se le dio por teatralizarla; fue entonces cuando le dije que al escuchar mi voz ella preguntara: ‘¿quién es?’ a lo que yo le respondí: ‘Soy yo’ y, a continuación, ella volviera a preguntar: ‘¿Qué vienes a buscar?’ y así comenzó todo, como un juego que a los dos años nos plantó en el Radio City de Nueva York”.

Increíble…

Y los dos coinciden en afirmar:

“Desde esos años hasta ahora, viviendo esos 40 años que es como si hubieran comenzado ayer, pero que los hemos compartido con el apoyo de millones de personas que nos siguen dándonos esa fuerza para seguir y seguir mirando para adelante con nuevas ilusiones”.

Como decíamos, ALGENTE pudo vivir recientemente el punto final de su maravillosa gira, con un éxito tan increíble como cierto.

Su tema: ‘Traición’, ha sumado la friolera de más de treinta y cinco millones de visualizaciones en las redes. Unas redes que en sus comienzos no existían, pero que ellos, de país en país, fueron sumando -igualmente- otros millones de aplausos, en cada uno de sus incalculables presentaciones personales.

Haciendo memoria, hay que decir que, cinco años antes de sus brillantes cuarenta años como profesionales, los hermanos Galán, decidieron contar en un libro sus secretos mejor guardados hasta ese momento, como, por ejemplo, entre otros muchos: revelar que estuvieron durante un tiempo enfrentados -sin hablarse- como hermanos y un sinfín de situaciones familiares que les marcaron en sus respectivas infancias y adolescencias.

Muy claramente, esos secretos (algunos muy reveladores) los encontramos en el libro: “Pimpinela, hermanos. La verdadera historia”, que hay que leer para poder vivir ‘en directo’ la apasionante vida de estos dos triunfadores que, sin embargo, según ellos mismos confesaron, no habrían durado ni unos minutos juntos en caso de no haber sido hermanos…

Por suerte para millones de incondicionales, los dos siguen inseparables y con más ganas que nunca.

Joaquín cuenta al periodista que “el público se presta gratamente a ‘ese’ juego en el que la pareja no deja de enfadarse, pero después, no vuelven a ver como hermanos”.

Y Lucía remata el ejemplo reconociendo en reiteradas ocasiones lo que les pasó en un hotel “donde al llegar a la recepción nos entregaron una sola llave, la de una habitación y tal como lo cuento, ocurrió que al repetir que queríamos no una sino dos habitaciones, el recepcionista balbuceando dijo: ‘¡no es para menos, por algo se llevan muy mal’!

Han calado tan hondo con sus enfrentamientos en los escenarios que no pocos les han llegado a ver como una pareja en crisis…Algo que, en la actualidad, por desgracia, forma parte del ‘día a día’ conformando una más que lamentable violencia de género.

Lucía acierta al reflexionar acerca de que, asimismo, “en los ochenta, había mucha violencia de género y las mujeres eran sumisas, miraban abajo y callaban”, por eso, ella, en el papel que la vemos en ‘Pimpinela’ era para esas mujeres maltratadas “una especie de heroína ya que yo, en nuestras canciones -subrayó-, le grito y le planto cara a mi pareja”.

Y, pensando en la realidad y no en la ficción, agregó enfáticamente:

“Eso, desgraciadamente, hoy día, sigue pasando. Y no hay más que ver de qué manera las mujeres, en nuestros conciertos, cantan los estribillos que hacen alusión a todo esto”…

Así ALGENTE pudo apreciarlo en el Wizink Center con una Lucía y un Joaquín más entregados que nunca.

Más allá de la presentación en medio mundo de los ‘Pimpinela’ como tal, hay que decir que no todos conocen el otro perfil alejado de los focos y abocado a la ayuda de niños desamparados que Lucía y Joaquín han venido poniendo en marcha.

Vamos a recordarlo, ya que está muy bien hablar de unos cuarenta años llenos de satisfacciones profesionales, de éxitos personales, pero la otra cara de la popularidad -como es el caso de estos dos hermanos- nos lleva -como decimos- a verles convertidos (como lo han sido, como lo son) en la infaltable ayuda de unos niños hijos de la pobreza que despertaron en ellos esa vena solidaria…

Y vamos a hacerlo recordando la labor llevada a cabo por el ‘Hogar Pimpinela para la Niñez’, una asociación sin fines de lucro, creada en 1996, para ayudar a niños necesitados.

Ellos mismos, han llegado a hablar de cómo surgió esa noble inquietud que nació cuando “a la sensibilidad con la que nos educó nuestro entorno familiar –aseguró Joaquín– se le sumó viajar por Latinoamérica y ver la desigualdad (…) A innumerables niños descalzos que nos golpeaban al vernos pasar en una limusina… Íbamos a cantar para ellos y les llevábamos ayuda.”

Y agregó, emocionado:

“En los 90 nació mi hijo y el corazón, gracias a Dios, me hizo clic (…) A partir de ese momento, quedamos tan impresionados que comenzamos a preocuparnos por la niñez desamparada. Fue así que Lucía y yo empezamos a utilizar lo nuestro para aportar algo más que una canción. Intentamos reinsertar al niño en una familia biológica o en la adopción”.

Ya en el 86 habían demostrado su espíritu solidario cuando grabaron con Maradona, cuya desaparición tanto sintieron, la canción “Querida amiga”:

“Diego -relata Lucía– fue embajador de la Unicef y ese disco lo hicimos para recaudar fondos para la entidad. Fue algo precioso que recordamos con emoción”.

En la foto de portada posando para Javier Ocaña, les vemos sonrientes y felices por ser como son, en sus actuaciones y en la vida misma, tal como comparten con todo su público con cantidad de fotos en su Facebook e Instagram.

Unos Pimpinela llenos de pasión, consagrados por lo que hacen en los escenarios de medio mundo, como ha sido su sueño, pero también, por ser dueños de un espíritu solidario que los consagra, además, como personas que, ante gestos solidarios… no olvidan ni pegan la vuelta…

                                                                    ©Bayres/ALGENTE

                                                                    fotos©Javier Ocaña/Álbum familiar

                                                                    de Lucía y Joaquín en redes/Mediaset/7yacción