PENÉLOPE CRUZ SU LADO MÁS HUMANO

Penélope Cruz y su especial sonrisa -de la mano de Almodóvar  con “Dolor y Gloria” que se estrena este mes- vuelve a “regalarnos” su presencia cinematográfica, un mundo que le ha dado tantos éxitos y que, cuando comenzaba en este difícil camino del séptimo arte, seguramente ni ella misma habría imaginado.

Recientemente pudimos verla –tras su distinción en los Goya- pasear con una humildad que hay que aplaudir, por las calles de Alcobendas, ciudad donde nació, se educó y comenzó a entretejer esos primeros sueños que, años después, convertidos en realidad, la señalan como una indiscutible estrella de Hollywood.

Hoy, ante su nuevo reto en el cine (otra vez dirigida por su admirado Pedro) intentamos con la ayuda de sus declaraciones y actitudes sociales que la definen como dueña de un perfil especial, realizar un recorrido por su vida pero, más allá de sus éxitos personales y profesionales, desde su perspectiva más humana y solidaria y mucho más en este mes en el que se celebra el Día Internacional de la Mujer, tema sobre el que Penélope, siempre ha dejado patente su presencia…

No hay más que recordar -por ejemplo, entre otras actitudes que nos hacen “apostar” por ella como ser humano- la carta que le envió a su amiga Salma Hayek, tras animarse a hablar del abuso sexual que, según confesó la propia artista mexicana, había sufrido.

Un tema que oportunamente dio la vuelta al mundo y que hoy, dados los tiempos que corren en materia de abusos y violencia de género, cobra una actualidad permanente ya que muchas otras actrices siguen “dando la cara” a la hora de plantarse frente a un tema tan degradante…

Las palabras que con el corazón en la mano y el cerebro encendido le dedicó Penélope a su buena amiga Salma, hay que subrayarlas, una a una, como hicieron prestigiosos periódicos como “Clarín” de Buenos Aires, que al recordarlas, nos sirven para refrescar qué clase de mujer es nuestra protagonista: :

“Te quiero, mi bella amiga, pero ¿por qué tantas de nosotras, las artistas, tenemos que ir a la guerra para poder contar nuestras historias si tenemos tanto que ofrecer?”  -se preguntaba con clara intención en voz alta Penélope, en Instagram-.

“¿Por qué tenemos que pelear con uñas y dientes –proseguía preguntándose- para mantener nuestra dignidad? Creo que es porque nosotras, como mujeres, hemos sido devaluadas artísticamente a un estado indecente (…) Hasta que no haya igualdad en nuestra industria, con hombres y mujeres que tengan el mismo valor en todos los aspectos, nuestra comunidad seguirá siendo un terreno fértil para estos depredadores”.

Así es y así piensa esta mujer que un día, desde Alcobendas, se fue en búsqueda de un propósito que, aunque conseguido con éxito, no ha cambiado un ápice en sus valores obtenidos en el seno de un hogar que ha sabido educar a sus hijos.

Porque, efectivamente, ni el éxito con marquesinas rutilantes ni el glamour de los más codiciados perfiles sociales, han hecho cambiar su forma de ver la vida…

El citado matutino bonaerense que goza de enorme credibilidad, fue más allá a la hora de ponderar actitudes de nuestra protagonista, deteniéndose, asimismo, en su compromiso con los derechos de la mujer.

En este sentido y teniendo en cuenta unas declaraciones que la propia Penélope había hecho a una publicación americana, recordó  el “truco” (así lo bautizó en titulares) que ha venido practicando  para colaborar a erradicar de esta sociedad cantidad de posturas machistas.

Sobre este respecto y al detenerse en la educación de sus hijos y porque “casi todos los cuentos infantiles clásicos demuestran cierto machismo”, el tabloide transcribió el por qué Penélope Cruz  decidió cambiar los finales de los cuentos al leérselos a su hijo Leo y a su pequeña Luna frutos de su amor con Javier Bardem.

“Los cuentos de hadas  -aseguróson las primeras historias que los hijos escuchan de boca de sus padres. Cuando leo cuentos de hadas a mis hijos por la noche, siempre estoy cambiando los finales, siempre, siempre, siempre, siempre. (…) Hay mucho machismo en esas historias (“Cenicienta”, “La Bella Durmiente”  y muchas más) y eso puede tener un efecto en la forma en que los niños ven el mundo. Si no tienes cuidado, empiezan a pensar: ‘Ah, entonces los hombres deciden todo”.

Increíble perfil de una Penélope que demuestra hasta dónde llega su forma –sabia- de afrontar la vida en estas cuestiones que, en definitiva, influyen en la personalidad de nuestros “locos bajitos”.

Así por ejemplo, en un brillante artículo nos recuerdan lo que asegura Penélope al haber leído en casa su versión de “Cenicienta”:

“…Cuando el príncipe dice: ‘¿Quieres casarte?’, ella responde: ‘No, gracias’, porque no quiero ser una princesa. Quiero ser astronauta o chef”.

Más allá de estos episodios familiares, la incombustible Penélope en su actitud pública en favor del colectivo femenino, asegura con vehemencia:  

“Tienen que cambiar las reglas de nuestra industria y todas las demás industrias en las que las mujeres están siendo reprimidas de muchas maneras diferentes (…) Desde los 25 años los periodistas me han estado preguntando si tengo miedo a envejecer. Es una locura de pregunta y siempre me negué a responder. Nunca le harían esta pregunta a un hombre –dijo y concluyó:-La mujer que te diga que nunca ha sentido discriminación, miente”.

Ahora, otra vez con Pedro Almodóvar, justo “hijo adoptivo de Madrid”, Penélope Cruz, deja su huella interpretativa en la película número 21 del director manchego, junto a Antonio Banderas, Julieta Serrano y Asier Etxeandía, entre otros.

Almodóvar, personalmente, mientras íbamos viendo diferentes imágenes del filme, nos comenta la sinopsis de su nuevo largometraje:

 “Dolor y Gloria” narra una serie de reencuentros de Salvador Mallo, un director de cine en su ocaso. Algunos de ellos físicos, otros recordados: su infancia en los años 60 cuando emigró con sus padres a Paterna, un pueblo de Valencia, en busca de prosperidad; el primer deseo; su primer amor adulto ya en el Madrid de los 80; el dolor de la ruptura de este amor cuando todavía estaba vivo y palpitante; la escritura como única terapia para olvidar lo inolvidable; el temprano descubrimiento del cine y el vacío -el inconmensurable vacío- ante la imposibilidad de seguir rodando.”

“Dolor y Gloria”, explica Pedro: “habla de la creación, de la dificultad de separarla de la propia vida y de las pasiones que le dan sentido y esperanza. En la recuperación de su pasado, Salvador encuentra la necesidad urgente de narrarlo, y en esa necesidad, encuentra también su salvación.”

Almodóvar, al estrenar su nuevo filme que incluye episodios de su propia vida, reconoce sentirse “muy representado por sus 21 títulos cinematográficos y mucho más en “Dolor y Gloria ya que, al tratarse de un director de cine, el celuloide nos lleva a cantidad de episodios muy parecidos a los que yo he vivido…Por ejemplo, la casa donde vive Antonio es la mía, ropas, cuadros que me pertenecen…”

Antes de verla, como podemos intuir, es un dolor que “engancha”,como también “atrapa” esa gloria que nos llevará por los derroteros de una película que, a partir de este 22 de marzo,  “El Deseo”, de los hermanos Almodóvar, sumará –con toda seguridad- a las distinciones recibidas por una productora que desde sus comienzos no ha parado de abrir los brazos al éxito y que repite con artistas de la talla de Julieta Serrano, Banderas y una Penélope a la que, el próximo 28 de abril –día de su  cumpleaños-, por supuesto que no le preguntaremos si le “preocupa envejecer”, sino cuál es su “fórmula” para mostrarse siempre tan jovial y radiante.

“Penélope/Con su bolso de piel marrón…Y sus zapatos de tacón…”

Parte de la letra escrita por Serrat de aquel temazo: “Penélope”, a raíz del cual, sus padres, Eduardo y María de la Encarnación, la bautizaron con el nombre de esa, una de sus canciones favoritas…

Una letra que ella tuvo la satisfacción de entonar a dúo con Joan Manuel Serrat a raíz de su colaboración con Voices of hope de la Fundación Sabera.

Mujer campechana a pesar de vivir en un mundo mágico rodeada de tantas estrellas, jamás ha marcado esa “distancia” tan propia de quienes –dentro de ese típico estrellato- han sabido asumir la popularidad que el público les ha dado.

No tenemos más que recordar su paso por la alfombra de los Globos de oro, de los Oscar, de los Goya y de tantas otras distinciones, para verla actuar con una sencillez apabullante: made in Penélope Cruz.

Aquí, en nuestro país, cuando ha participado con su carácter alegre en algún programa de televisión como las veces que compartió con Pablo Motos noches tan divertidas en “El Hormiguero”, Penélope dejó su huella bien marcada, aunque fuera con parecidos tacones a la “Penélope” de Serrat…

Ella, dueña de un carácter muy definido, sí que supo esperar que pasara el tren en otros andenes hasta llegar a provocar las oportunidades que estaba esperando pero, ojo –como vamos a recordar algunos de los episodios que le tocó vivir en su ascenso a la fama- no por ello se dejó avasallar por quienes tomaban importantes decisiones a la hora de contratarla.

Recordemos que ella misma se ocupó de relatar la amarga experiencia que le tocó vivir en Hollywood, cuando en sus comienzos, intentaron imponerle escenas de desnudo que no correspondían a guion alguno ya que, después de meses de preparación le comunicaron que tenían que agregar “algo” a su contrato, como ser: “Aceptar que en la película habrá algunas escenas de desnudos que no estaban programadas en el guion”.

Sin dudarlo, Penélope les respondió:

 “¿Por qué no me habéis comentado esto eso hace 24 horas, antes de volar hasta aquí?”

A lo que agregó, indignada:

“Si creéis que podéis tratar así a la gente… conmigo, no va a funcionar. Tengo una familia que me quiere, volveré a subirme al avión y no me importa si no hago tu película (…) Sabía que, por haberme negado, no conseguiría la película. Pero hoy, tras el paso de los años, sé que ese fue uno de los momentos de los que me siento más orgullosa de mí misma (…) Después de ese ‘no’, muchos otros ‘sí’ –estoy segura de ello- han llegado a mi vida…”

Premiada con diferentes distinciones y considerada en su día, incluso, como la mujer “más sexy”, Penélope Cruz otra vez en las pantallas, dentro de “Dolor y Gloria”, la nueva película de su querido y admirado Almodóvar.

Una actriz que ha sabido hacer realidad gran parte de sus sueños, pero que no ha dejado, también, de ofrecer su sonrisa, en favor de causas tan necesarias dentro de la contradictoria sociedad en la que vivimos.

“Penélope”…¿

                                           © Julio Bonamino / Bayres /ALGENTE

                            Imágenes © Manolo Pavón / El Deseo/ 7 y Acción / Antena3/ Mediaset España/

                                               Miguel Córdoba: cortesía de la Academia de Cine.