MIGUEL TEMPRANO: “CONTRIBUIR A MEJORAR EL DESTINO DE NIÑOS INDEFENSOS, ES MI MAYOR ALEGRÍA”

“Comencé en la profesión trabajando como corresponsal de guerra para una agencia francesa, después haciendo actualidad nacional e internacional, cubriendo atentados, las campañas de la OTAN…” y un larguísimo etcétera que poca gente imagina. Ahora le vemos como colaborador de “Sálvame” pero no por eso disimula un ápice su personalidad ya que como nos decía “me caracterizo por decir la verdad porque sino ¡¡Reviento!!”

Ese perfil de Miguel Temprano que hoy,  gracias a este tan leído “Túnel del tiempo” es quien se asoma a las páginas de ALGENTE, la tele audiencia –harta de paripés y algunas noticias huecas- lo agradece.

Temprano es un profesional con muchos años de oficio que, entonces, por primera vez, ocupó un lugar en aquella serie titulada “Al otro lado del corazón” que, al rememorarla, nos sirve para conocer un poco más a quienes por obra y gracia de la pequeña pantalla se han convertido ya en personajes populares pero que pocos conocen “de puertas para adentro”.

¿Qué carrera estudiaste, Miguel?

Ciencias de la Información, la rama de Imagen y Sonido.

¿Eres tan sincero como aparentas?

Sí, lo soy y quizás demasiado ¡No soporto, en nadie, la mentira!

..¿Y antes de ser fotógrafo?

Pintaba casas, cuidaba jardines y hasta fui camarero de catering. Después pasé a fotografiar banquetes de boda, puestas de largo…Y lo que ganaba me lo gastaba en cámaras y material fotográfico y también me pagaba mis caprichos: mis tablas de surf y en disfrutar de la naturaleza con todos los viajes que pudiera darme el lujo de disfrutar.

También -según nos han dicho- en colaborar generosamente con causas altruistas, solidarias, alguna ONG, ¿cierto?

Ya que lo sabéis –pues no lo voy pregonando por ahí-, es verdad y eso, para mí, es una enorme satisfacción y mi mayor alegría, poder contribuir en mejorar el destino de niños indefensos y carentes de todo. La primera vez que tuve que dejar de hacer fotos porque los ojos se me llenaron de lágrimas fue en Albania, cuando llegó la primera familia Kosovar al campamento de refugiados y pude ver en sus rostros el horror y la muerte que habían dejado atrás.

¿Lo que más te gusta de ti?

¿Lo que más me gusta de mí? ¡Creo que los tengo bien puestos!

“Eso” que nos confesaba Miguel Temprano le hizo mucha falta en sus comienzos como corresponsal de guerra y ahora, en el mundillo del corazón (aunque parezca exagerado): también, porque cada día se libra una batalla distinta y sabe Dios a quién le toca la artillería más pesada…

Miguel Temprano, un todoterreno de la información. Un profesional respetado.

 

                                                                                                          ©Bayres/ALGENTE

                                                                                                    Fotos© Marcelino Bonamino