LIDIA Y MATÍAS “¡¡FELÍZ VIDA!!”

De casi el anonimato a llegar a convertirse en una de las parejas televisivas con más “gancho” en  “First Date”

El más entrañable deseo de Lidia y Matías…lograr la felicidad de ellos y de los concursantes…

En uno de los pocos momentos de descanso del que disponen, nos encontramos con la encantadora pareja que forman Lidia Torrent y Matías Roure, quienes por su diaria participación en “First Dates”, se han convertido en muy populares a través de la pequeña pantalla.

Cada uno en lo suyo, ya que los dos son dueños de un carisma personal que, sin duda, trasciende la pantalla cara a un público que les ha abierto, desde el primer día, la puerta de millones de hogares.,

…Y es que cuando a alguien que va ganando protagonismo “se le ve venir” –por sus cualidades, por su profesionalidad, por su simpatía-, no es difícil imaginar que, en este caso, tanto a Lidia como a Matías, les aguarda una trayectoria artística de “largo recorrido”.

¿Lo vuestro, fue un “sí” tras una primera cita, o…?

Lo nuestro fue progresivo.  –comenzó Lidia, diciéndonos- Creo que hubo atracción física desde el primer momento pero el amor se coció a fuego lento. Conectamos muchísimo como amigos y lo demás fue dándose solo.

Matías agregó:

Lo nuestro fue un más a más cada día, nos encontramos, nos alineamos y todo empezó a fluir solo, eso es Magia.

¿Tú Lidia también tienes proyectos y realidades en el mundo de la publicidad?

Sí, la verdad que van saliendo cosas de publicidad y eso es siempre gratificante a nivel personal porque sientes que tu trabajo tiene eco más allá. Para mí todo esto es nuevo y aprendo de cada nueva experiencia que se me presenta.

El joven argentino, barman del popularísimo programa de Cuatro es, además de modelo,  entrenador personal:

¿Eso implica sacrificios Matías?

El mundo del entrenamiento y la vida saludable son parte de mí hace muchos años, cuando encuentras algo que te gusta de verdad, dejas de verlo como un sacrificio. Pero claro, tuve que dejar de dar entrenamientos porque este programa me consume mucho tiempo y si no me entrego al 100%100 prefiero aparcarlo. Es una pasión eterna siempre estará ahí.

¿El ejercer un poco de celestinos, ocasiona algún tipo de tristeza cuando veis que una pareja no se consolida?

Realmente nos implicamos en las citas. No nos lo tomamos como algo absolutamente ajeno, sino que sentimos cierta responsabilidad. A lo largo de la cita, dentro del restaurante, somos sus cómplices y queremos que nos vean como alguien en quien apoyarse o alguien en quien encontrar un consejo si tienen dudas o su llamada de socorro si están en apuros. Te aseguro que cuando una pareja no cuaja, uno se va con un sabor de boca amargo.

Matías está convencido de que  “este restaurante es nuestra segunda casa, es imposible no emocionarte cuando una pareja se encanta y cuando no se gustan también a veces nos da tristeza”.

¿Alguna anécdota que queráis compartir con nuestros miles de lectores?

Algo que corrobora que ni siquiera nosotros conocemos a los comensales, es que una vez Matías le dijo a un chico que entró, muy guapo y que venía buscando un chico: “Debes llevar locas a las chicas”. A lo que él contestó “Bueno, a los chicos”. Fue gracioso.

¿Cómo ves Lidia el amor –en general- dentro de la sociedad actual: crees que hoy día es más difícil formar una pareja estable?

No creo que sea más difícil tener pareja estable, lo que creo que sí pasa es que las parejas ven como opción más rápida y práctica dejarlo en caso de tener un problema o conflicto. Para mí el amor es una inversión de dedicación, implicación, constancia y comprensión entre otras muchas cosas y superar esas adversidades que puedan presentarse, considero que hace crecer mucho a la pareja. Eso sí, hay que ser muy comunicativo. Somos expertos en dar por sentado o por supuesto y eso se hace callo. Hay que hablar más, hablar más las cosas, tanto las que nos hacen sentir bien como las que no.

Matías nos asegura que “es sorprendente cuando ves que una pareja tiene mil cosas en común y a pesar de eso no conectan y viceversa, también a veces, no tienen nada en común y se vuelven inseparables, si no hay esa conexión especial da igual todo lo demás.

Tú que vienes de un país de “conquistadores” ¿Crees que el amor pide a gritos mayor sinceridad para que el esfuerzo de “Cupido”, muchas veces no dure tan poco…?

País de conquistadores conquistados hace muchos años (jajaja); pienso que el ser “humano” tiene que volver a sus orígenes y la palabra lo dice todo: “humano”. Cuando entiendes esa palabra y aprendes el significado de verdad, aprendes a ver al otro “ser” de otra forma. La humanidad está en extinción.

Y la crisis ¿También aprieta el corazón?

Imagino que la crisis puede afectar el estado personal de cada uno, quizás más crispado, preocupado o tenso pero estoy convencida de que el amor va siempre más allá de eso, de lo terrenal. El amor está, presente, quieras o no, te rodea, a veces te caza y otras veces consigues mantenerlo a raya durante un tiempo, pero tarde o temprano pica a tu puerta. Sí que uno puede tener el radar más desconectado y no estar tan receptivo pero ni la crisis ni nada ni nadie conseguirá encerrar jamás en un baúl al amor. Y sí así fuera, se acabaría el mundo.

Estamos en fechas navideñas en las que la sociedad se muestra más receptiva, donde abundan los mejores deseos:

¿Y el resto del año, qué? ¿Habría que potenciar mucho más los buenos sentimientos a largo plazo?

Cuando el amor es amor, se exterioriza sea la fecha que sea y de forma natural.

Matías también lo tiene claro: “Para demostrar sentimientos y ser altruista no es necesario que llegue la Navidad. Como siempre lo digo, el día de la madre es todos los días y deberíamos sentir que navidad es todos los días. Habría que potenciar nuestra humanidad.”

Lidia ¿Usas gafas, por estética, como aquellas azafatas del “Un, dos, tres” o porque las necesitas?

Uso gafas porque soy miope. Heredado de mis padres, lo que ellos se operaron. Y mi madre consiguió desprenderse de lentillas y gafas mientras mi padre tiene que seguir usando porque le volvieron a aparecer dioptrías. Pero también confieso que me he hecho tanto a ellas, que si me operara me gustaría seguirlas usando de vez en cuando como complemento puramente estético.

¿Más allá de este programa: qué proyectos tenéis dentro de una carrera que promete?

De momento no tenemos propuestas. Sí vamos haciendo cosas alternativas, como yo por ejemplo estoy con una sección en la radio en una emisora catalana y lo de las publicidades que hablábamos antes pero de momento muy concentrados en First Dates. Cupido nos tiene de ojito derecho y no nos da tregua… Fue la opinión de Lidia, a lo que Matías, matizó:

Proyectos tengo mil en la cabeza pero quiero que mi corazón también de su punto de vista, este mundo me gusta y me siento feliz, encuentro una conexión fuerte, No paro de ver los documentales de calleja, porque se ve que hace lo que le gusta, me gustaría poder ayudar a la gente a encontrar el camino para llevar una vida saludable, que puedan conectar con el ejercicio y una buena alimentación.

Lidia ¿Qué consejos…-sabios consejos, tal vez- que te haya podido dar tu encantadora madre (Elsa Anka) has puesto en práctica?

Pues muchos. El aprender a que no me afecte tanto la crítica, el disfrutar de lo que hago más allá de sufrir por si lo estaré haciendo todo lo bien que me gustaría porque sabe que soy exigente y sobre todo el ser feliz decida hacer lo que decida hacer.

Matías ¿En Argentina a qué te dedicabas?

En Argentina hice de todo, como buen argentino (jajajaja). Mecánico, cajero, seguridad, pero siempre me apasiono lo de entrenador personal y la coctelería.

¿Te gusta más vivir la Navidad con frío, nieve o las navidades con las que has crecido en tu país: sol, piscina, mar…?

Lo de las fiestas con frío después de 13 años en España, aún no consigo encontrar la manera de acostumbrarme. Y calculo que dentro de 20 seguiré igual.

Es como mi acento, jamás lo perderé.

Sinceramente lo que peor llevo son las fiestas con frío. Son muchos recuerdos. ¿Los culpables?: familia, amigos, risas, charlas, abrazos…Entrañables emociones del pasado que lógicamente te marcan…

Lidia nos dice:

Ambas. Amo la Navidad y me apasiona el mar. Aunque el frío lo llevo mal porque soy tremendamente friolera y voy capeada como una cebolla. El mar me vibra el alma, seguramente porque al ser de Barcelona, crecí con él. Me relaja, me hace desconectar y hace que me sienta libre, pero claro: Habrá que soportar el frío hasta que otra vez podamos disfrutar de esos momentos.

¿Y en estas Fiestas qué es lo que más añoras de aquellas latitudes, Matías?

Extraño aquella vida porque fue bonita y feliz, ¿por qué tardamos tanto en inventar la máquina del tiempo? (Jajaja). Extraño las carcajadas con mi familia, con mis amigos, la complicidad con mi gente. Son tantas anécdotas que ya empiezo a emocionarme…

¿Al levantar la copa, al bridar, cuáles son tus mejores deseos, en general, para estas Pascuas, Nochevieja y Año Nuevo?

Me gustaría brindar por cada ser, porque todos tengamos salud para poder disfrutar de este maravilloso paseo. Nuestra salud es única y estamos obligados a cuidarnos. Uno de mis mayores deseos es que la gente entienda la importancia del planeta tierra, la importancia de cuidarlo mucho. ¡Deseo fervientemente que todos seamos conscientes de la realidad y que solo unidos seremos capaces de cambiarla! Porque vivimos como si tuviéramos 10 plantes más y eso me pone muy triste.

¿Y tú Lidia, por cuáles mejores deseos brindas?

La salud es lo primordial. Sólo salud para poder disfrutar de todo lo que la vida regala ¡Esa es mi máxima!

Matías agrega:

Brindo para que lloremos de risa todos los días como si fuera el último. Y dejaría una pregunta para que cada uno encuentre su respuesta. ¿Somos conscientes de lo afortunados que somos…?

¡¡¡¡Feliz Navidad!!!! ¡¡¡Feliz año!! Pero sobre todo.¡¡¡Feliz vida!!!!

¡¡¡Gracias España!!!!

Lidia y Matías forman una pareja que transmite “buenas ondas”, alegría, sinceridad, por ello en “First Dates”, han conseguido en tiempo récord que el gran público les diga “¡Sí!”

Y ellos lo merecen, en la primera y en todas las citas.

¡Feliz Navidad! ¡Feliz 2018!

 

 

 

                                                                          Fotos© Marcelino Bonamino

                                                                                  © Bayres / ALGENTE