LA PALABRA DEL PADRE APELES

UN PERFIL HUMANO DEL PADRE CON SU VERBO MÁS INCISIVO

ACTUALMENTE DESARROLLA SU CARRERA ECLESIÁSTICA EN ITALIA DONDE NOS CONCEDIÓ UNA ENTREVISTA GRACIAS A LA CUAL PODEMOS CONOCER SUS PENSAMIENTOS MÁS COMPROMETIDOS…

“No soporto la estupidez, la pereza mental, la falta de objetividad, la facilonería, la demagogia…” NOS DICE EN UNA ENTREVISTA EXCLUSIVA EN LA QUE SE ATREVE CON MUCHOS TEMAS PELIAGUDOS: SOBRE EL PAPA Y LA IGLESIA, SOBRE CATALUÑA Y LA SU VERDAD SOBRE LOS INDEPENDENTISTAS, SOBRE ESPAÑA,  SOBRE LA VIDA EN GENERAL Y SOBRE SU VIDA EN PARTICULAR.

José-Apeles se encuentra radicado y desarrollando su carrera eclesiástica muy cerca de Bolonia, Italia.

Hace tiempo que no sabemos demasiadas “cosas” de él, después del revuelo mediático que suscitó años atrás en España, donde alcanzó una popularidad que ya quisieran para sí algunos artistas.

¿Cómo es su vida actual en Italia, Padre?

Necesitaba urgentemente un cambio de rumbo en mi vida, así que decidí marcharme a Italia. Por un tiempo tuve que dedicarme a asuntos jurídicos de la Iglesia, que es algo bastante monótono, pero finalmente conseguí lo que quería y ahora dirijo un archivo histórico, que es mucho más estimulante. Baste pensar que en el archivo tengo documentos firmados por la mismísima Lucrecia Borgia…

Pasar un rato con José Apeles compartiendo “momentos” italianos, sinceramente merece la pena: por sus ocurrentes respuestas, por su buen y ácido humor…obviamente, también, por su cultura que curiosamente ha sido motivo en varias ocasiones para que le invitaran a participar en programas de televisión que – vaya paradoja- no suelen nutrirse precisamente de esto último.

¿Es cierto que le han ofrecido en más de una ocasión participar en Gran Hermano Vip y en otros realitys?

Sí. Creo que en cada edición, pero siempre digo que para ello necesitaría tres cosas: libros para leer, un altar para la misa y alguien que planche las camisas. Y evidentemente no aceptan (jajajaj). Cuando me ofrecieron Supervivientes o La isla de los famosos les dije que prefería que me insultase Mariñas a que me picasen los mosquitos o que participaría cuando tuviese lugar en Montecarlo (jajaja…)

Y en caso de aceptar –que ya sabemos que no- ¿Cree que le expulsarían por su sinceridad?

Sí. Supongo que a los demás concursantes no les gustaría mucho ni la sinceridad ni la ironía. Tampoco me veo metiendo lío entre unos y otros.

Y díganos: ¿Fue –tal vez- su sinceridad su gran “enemiga” en otras circunstancias de su vida?

No sólo el decir lo que pensaba sino también el modo en que comunicaba, que es verdad que gustaba a mucha gente, pero irritaba a otros.

Siempre he antepuesto la lealtad a mis principios y a mi gente a la carrera. Esto me ha hecho perder oportunidades que me hubiesen satisfecho, pero no sé ser de otra manera.

¿Cómo “se come” esta sinceridad-bondad-inocencia-espiritualidad y largo etcétera que no pocos mortales sólo practican en fechas navideñas?

Ya me gustaría que al menos se practicasen en navidades. Muchas veces las fiestas son ocasión de peleas familiares y de hipocresía y no de paz y unidad.

Cuando alguien se confiesa con Ud.: perdona los pecados haciendo rezar “dos Avemarías un Padre Nuestro y un Gloria” o confesarse con el Padre Apeles es, cómo decirlo: ¿¡¡Algo serio!!?

Confesarse con cualquiera es siempre algo serio, pero el que perdona no es el cura, sino Jesús. Cuando impongo la penitencia sí que es facilita, algo así como tres avemarías, pero no por ello deja de ser muy serio el obtener el perdón y la gracia de Dios.

¿Qué no soporta –sotana a un lado- de la sociedad actual?

La estupidez, la pereza mental, la falta de objetividad, la facilonería, la demagogia…

¿Tiene algo que criticarle al Papa?

El que no haya visitado España, como lo hizo San Juan Pablo II en numerosas ocasiones y Benedicto XVI. Estuve este verano en Loyola el día de San Ignacio y pregunté. Francisco, jesuita, no tiene previsto ningún viaje a la casa de San Ignacio.

Tampoco veo que revitalice la Iglesia en Hispanoamérica. Juan Pablo II contribuyó no sólo a la caída del comunismo, sino también a que Europa respirase con dos pulmones, el occidental y el oriental. Yo esperaba un renacimiento del catolicismo en Hispanoamérica y un avance en la unidad de esa “gran familia”.

¿Alguna vez se imaginó que un Papa pudiera ser de Argentina, país donde se tiene veneración por la verborragia?

Concretamente de Argentina, no. Pero sí pensé que podría y sería conveniente un Papa hispanoamericano.

En cuanto a lo de la verborragia, fruto de la mezcla de lo italiano y lo español, no quita para que el nivel cultural de los argentinos sea destacable. Tengo amigos ahí que son verdaderos eruditos.

Así como hay católicos a los que les gustaría confesarse, por ejemplo, con el Padre Apeles: ¿A usted le gustaría confesarse con el Sumo Pontífice?

No. Creo que la confesión es algo que exige mucha humildad y discreción. No se trata de hacerse la foto con un famoso. (jajaja)

¿Podríamos (sin desvirtuar el resto de la historia) saber cuál sería uno de esos primeros pecados “confesables” en esta entrevista?

Peco de vanidad y de pereza. Es algo con lo que hay que luchar siempre.

¿Qué nos dice de los Independentistas? ¿Toma partido?

Pues claro que tomo partido y muy definido. Amo profundamente a Cataluña, a su lengua y literatura, a su historia, a sus tradiciones, a sus pueblos y a sus artistas. Pero igualmente me siento completamente español. España no es Castilla. España es la reunión del Reino de Castilla y de Aragón. Y esa unidad la conseguimos hace siglos pacíficamente y fue un enorme logro. Italia en cambio se formó como nación por medio de la guerra. Sin Cataluña España deja de ser España. Yo soy patriota: amo a mi patria España y a mi patria chica Cataluña y a la Barcelona que me vio nacer y que conozco, amo y disfruto. Amo la Hispanidad y la catalanidad es hispanidad. Pero no soy nacionalista. El nacionalismo es un fruto del protestantismo que no ha llevado más que a guerras y a desastres.

Mi lengua es el catalán y el castellano y siempre las he usado indistinta y pacíficamente. Todo este proceso ha sido creado por políticos que han buscado mantener su poder exaltando los sentimientos sin importarles haber sembrado odios y haber empobrecido a Cataluña. Es una mezcla de maldad y fanatismo.

¿Qué es lo que más echa en falta de su anterior vida en la Península?

Echo de menos pasear por Barcelona, lo cual sólo hago en períodos de vacaciones. Sigo haciendo viajecitos a Madrid, a Sevilla… que son ciudades que adoro. Las comunicaciones hoy me permiten seguir en contacto con mis amigos y estar perfectamente al tanto de la actualidad. En realidad en Italia me encuentro muy bien.

¿Los spaghetti mejores los de Italia?

Por fuerza. Aquí no se come más que pasta y saben hacerla de todos modos y siempre deliciosa. Lo que son spaghetti casi que es lo que menos como.

¿Y qué otras cosas?

Italia es junto con España y Francia los lugares en que mejor se come. Aquí hay un verdadero culto a la gastronomía. Todo el mundo sabe de comida y siempre se habla de comida (jajaja)

Por último: ¿Qué es lo que más deplora del ser humano, en general?

Esa es una pregunta muy difícil. Pero yo diría que lo peor que tiene el ser humano es que no sabe ser feliz. Si usara un poco más la razón y menos las emociones, todo sería más fácil. Vivimos en una época de la Historia en la que tenemos muchas posibilidades para nosotros y para los demás, pero nos empeñamos en hacernos la vida difícil. Sería magnífico que en Navidad aprendiéramos la lección del Niño que nace en Belén, que diésemos gracias a Dios por todo lo que tenemos y que empezáramos a ver a los demás como a hermanos.

José Apeles: amabilidad, cultura, un ser humano ocurrente, mordaz, sincero al máximo, rebelde, capaz de enfrentarse al mismísimo Diablo sin necesidad de arrojar la toalla si está convencido que lo que defiende es noble y justo. Persona a la que merece la pena conocer en las “distancias cortas”. Dueño de un pasado mediático y de un presente mucho más atrayente aunque no se nutra de ninguna frivolidad televisiva.

Gracias por atender a “Tu Revista”, Padre…

 

 © Julio Bonamino

Fotos© Bayres /ALGENTE

Álbum personal José Apeles