EMILIO PINEDA UN HOMBRE CON ESTRELLA

A los 25 años que acaba de celebrar “Madrid Directo”, Emilio Pineda le da un aire de agilidad y frescura, algo tan importante en un programa de estas características. Estamos ante un profesional de la información que a la seriedad con la que trabaja le suma, a esa forma de presentar las noticias, una simpatía natural, factores que, juntos, importan mucho en los tiempos informativos que corren.

Acaba de cumplir años: nació un 7 de octubre y, desde muy jovencito, abrazó la ilusión por el periodismo.

Yo empecé aquí mi andadura profesional, antes había estado en televisiones locales. Estuve como reportero durante 10 años y ahora, presentarlo junto a Inma es un privilegio”.

Nos recibe y como vemos, posa con un gorro navideño mostrándonos su espontánea simpatía.

…Y, mientras brinda por estas Fiestas y por la llegada de un Nuevo Año lleno de renovada ilusión, nos dice, lleno de satisfacción:

“Madrid Directo” es ya una parte muy importante de mi vida…

En los más de veinte años que llevas como periodista en diferentes medios ¿ya has podido cumplir lo que te has propuesto como profesional o, qué otros proyectos te falta por realizar?

La verdad es que he tenido la suerte de poder hacer muchas cosas diferentes. Empecé presentando informativos y programas musicales. Luego magazines, concursos, debates y hasta un programa de fútbol.

¿Y atesoras que la vida te “regale” algún sueño profesional, además de lo que realizas en la actualidad?

Siempre he dicho que mi sueño desde pequeño sería presentar un formato de entretenimiento familiar como mi querido y añorado “Un, dos, tres”.

¿Cómo ves en general a la televisión de hoy día?

Pues creo que hay una evolución en positivo, sobre todo en lo que es ficción y actualidad. Cada vez hay mejores series y excelentes programas de investigación.

¿Y en lo que respecta al apartado: entretenimiento, cómo le ves?

Pues en la parte de entretenimiento creo que falta variedad. Los reality y los talent dominan y apenas hay hueco para nuevos formatos.

¿Apuestas por la objetividad en el periodismo ó crees que la prensa tiene condicionantes insorteables?

Por supuesto que apuesto por la objetividad en la información. No debe haber ningún condicionante que la adultere. Si eso sucede, no estamos cumpliendo con la función del periodismo. Otra cosa es complementar esa información con la opinión. Ahí es donde la subjetividad es permitida.

Emilio, como iba a decirnos, celebra en familia estas fiestas incluida la llegada de Gaspar, Melchor y Baltasar ya que, tanto Papá Nöel como los tres reyes magos que han formado parte de su infancia, siguen presentes en su tradición familiar…

¿Crees que algún rey mago podrá arreglar algo en la sociedad actual??

Pues ojalá  estuviera en mano de cualquiera de los tres poder solucionar con su magia muchos de los problemas actuales. Sobre todo la falta de comunicación y respeto que se extiende cada vez más.

¿Cómo vivías aquella época tuya de Papá Noel? ¿Eran otros tiempos, verdad?

Yo siempre he sido más de Reyes Magos. De hecho en mi familia seguimos celebrando ese día con el reparto de regalos.

¿Eran otros tiempos, verdad?

Afortunadamente sigo conservando el espíritu de niño e intentando vivir la Navidad como entonces. Aunque es cierto que ahora uno lleva en la mochila preocupaciones y ausencias que lo condicionan.

Porque ¿cómo recuerdas tu infancia?

La recuerdo feliz. Siempre tuve claro desde niño lo que quería ser de mayor. Y esa vocación ya la plasmaba en mis tiempos de juego.

¿Por ejemplo?

Pues haciendo un periódico familiar o reuniendo a los amigos en casa y jugando con ellos a presentar el “Un, dos, tres” Y en Navidad, siempre era el encargado de poner el belén en casa.

Y tu adolescencia, además de aquellas ilusiones de los regalos que venían en camellos, por ejemplo: ¿Qué otras fantasías borró de tu vida?

Cuando era adolescente no sentía esa sensación de momentos perdidos. Es verdad que luego con el tiempo si que pienso en las cosas que me hubiera gustado hacer y no hice.

Emilio nos confiesa que le hubiera gustado “aprender a cantar o haberme tomado más en serio el aprendizaje del inglés.

¿Crees que es difícil –a tu juicio- ser joven en la actualidad?

Creo que cada época tiene sus pros y sus contras para los jóvenes. Ahora tienen muchos más medios a su disposición, más posibilidades para acceder a la información o difundir sus ideas… ¿Y cuál es el “pero” que tiene la juventud actual…?

Las limitaciones económicas están ahí y eso siempre es un obstáculo complicado de superar y que termina por frustrar muchos de esos sueños.

Tú, por ejemplo ¿Eras más feliz en la época de la peseta, cuando no dependíamos de Bruselas, de Alemania y de tantos otros “despachos”?

Creo que la peseta o el euro no dan la felicidad. Vivir en una u otra época puede condicionar pero al final está en nuestra mano luchar por ser felices, cosa que también pienso que es imposible de manera total.

¿Qué diferencias encuentras entra la juventud actual y la época en la que te tocó vivir esa deseada juventud?

Sobre todo que en nuestra época vivíamos más liberados. Hoy la dependencia del móvil, las redes sociales…hace que los jóvenes estén más informados como decía antes, pero también son más dependientes y menos libres…

¿Has vivido solo?

Si

¿Qué tal se te da la soledad?

Con la soledad siempre hay que llevarse bien. Porque sino puede convertirse en tu peor enemigo.

¿Y entonces…?

Pues hay que intentar buscar su parte positiva y evitar caer en pensar en esa parte mala que a mucha gente le conduce a depresiones. En esos casos, cuando no se desea, lo mejor es luchar por salir de ella lo antes posible.

¿Sabes freír un huevo, por ejemplo o tal vez eres un cocinillas?

La cocina y yo somos poco amigos. Reconozco que nunca he mostrado interés por aprender a hacer algo más que un filete a la plancha.

¿Cuál es tu plato preferido para estas Fiestas?

Yo soy muy de dulce. Por eso cuando llegan estos días tengo que moderarme.

¿Cómo te controlas ante la cantidad de tentaciones que forman parte de estos días?

Repito –aunque es difícil-: con moderación porque soy de los que si me dejan una bandeja con turrones, polvorones y demás, acabo con ella, en minutos

A pesar de lo que nos cuenta, Emilio practica una vida sana. Algo que se nota en su físico, en su mirada.

¿Feliz de trabajar con Inmaculada Galván?

Por supuesto. En esta vuelta a los orígenes es uno de los grandes alicientes de volver a “Madrid Directo”: poder estar junto a ella que durante diez años me tuvo como reportero. Esa complicidad se nota y creo que el espectador la percibe. 

Madrid Directo” es un espacio que Emilio Pineda vive segundo a segundo y con pasión, un “un programa tan vivo en el que cualquier cosa puede pasar, sobre todo en los directos, con los reporteros. A veces, en plató, nos entra la risa y cuesta volver a ponerse serio para continuar.

¿Qué noticia no te gustaría tener que darnos jamás?

No me gustaría tener que volver a contar una barbaridad como la del 11M. Sin duda fue el día más duro como profesional que he vivido. Estar cerca de aquella salvajada me dejó muy marcado.

¿Y con cuál, por el contrario, te haría ilusión abrir vuestro programa?

Es verdad que puede sonar a tópico, pero me encantaría despedir algún año diciendo que por primera vez no ha habido ningún caso de violencia de género en 365 días o que el cáncer no se ha llevado ninguna vida por delante.

Emilio, dueño de una característica sonrisa, eleva ese brindis mientras nos confiesa algunos de sus mayores deseos…

¡Feliz Navidad! ¡Feliz 2019!

                                                                     ©Julio Bonamino

                                                                  Fotos©Liliana Cozzi/ Bayres/ALGENTE