EL DOLOR DE LA TRILLIZA DE ORO MARÍA EUGENIA POR LA PÉRDIDA DE GEÑI, SU HIJA

MARÍA EUGENIA ACABA DE PERDER A UNA DE SUS HIJAS.

Hace 34 años vivía la alegría de ser madre…

La mayor tristeza de la trilliza

 

El 11 de junio del 84, en Buenos Aires, María Eugenia, una de las famosas “Trillizas de Oro”, daba a luz a su primogénita a la que ella y su marido, Horacio Laprida, bautizarían con el mismo nombre  que su madre…Una madre, entonces pletórica de felicidad y hoy, 34 años después, inmersa en una pena que no tiene comparación, ya que no existe dolor comparable al de la pérdida de un hijo, por eso esta querida y admirada trilliza, llora –junto a todos los suyos- la tristísima muerte de esa querida hija…

Una irreparable pérdida por causa de un cáncer que truncó la vida de la bellísima Geñi (así la llamaban): hija, esposa y madre ejemplar, que había heredado los valores humanos y artísticos –destacaba como una gran pintora- de esta respetada familia a la que le toca superar este  gran desconsuelo.

Así, de la noche a la mañana, perder una hija cuya imagen recordamos de la última visita (con su familia al completo) que nos hizo en Madrid, tal y como podemos ver en una de las instantáneas disfrutando de un verano donde sólo se hablaba de alegrías.

La hoy Directora de ALGENTE la fotografió entonces, pero también cuando acababa de nacer, posando como vemos en blanco y negro junto a la feliz mamá sin imaginar que después de una vida multicolor, se iría, así, con la misma rapidez con la que se nace…

El destino que azota, algo que deberíamos advertir para saber y querer disfrutar de cada segundo de nuestras vidas…

A pesar de que la familia Laprida Fernández-Rousse está pasando unos días terribles, María Eugenia y sus hermanas María Emilia y María Laura, gracias a una enorme entereza, han podido reintegrarse a su programa “Mañanas nuestras” de la televisión porteña.

Lean ustedes lo que acaba de escribirnos al recibir nuestro más sentido pésame:

 “Gracias queridos amigos. Muy triste lo de Geñi; fueron cuatro años pero se fue tranquila y en paz …Nos dejó dos nietos divinos y todas sus pinturas y recuerdos en cada rincón de la casa. Acá rezándole a ella y a la Virgen para que nos de fuerzas para empezar esta nueva etapa en esta vida que nos toca transitar y estar fuertes para los nietos e hijos.

Les mando un beso grande: Eugenia”.

…El fallecimiento de Geñi deja un profundo vacío: en su marido, el arquitecto César Bustos, en sus hijos, César de 11 y Cala de 5 años y por supuesto en toda su gran familia.

 

                                                                                         ©Bayres/ALGENTE